CIUDAD DE MÉXICO, 28 Sep. (Alejandro León, AGENCIA REFORMA)
Tras el sismo del 19 de septiembre de 2017, los vecinos de la Unidad Habitacional Villa Centroamericana y del Caribe, en la Alcaldía Tláhuac, cumplieron nueve años batallando con las autoridades para que mitiguen los daños que provocan las grietas asociadas a la extracción intensiva de agua en pozos.
Mientras esperan una solución, advirtieron que incrementaron los hundimientos que provocan daños en varios edificios que deben ser rehabilitados, además de la formación de constantes fugas de agua potable.
Con el temblor, las grietas que ya existían en la zona se volvieron más evidentes, por lo que los afectados pidieron la intervención de la Comisión para la Reconstrucción y del Instituto de Vivienda (Invi).
Pero durante el proceso se han enfrentado a vacíos legales, como el no ser reconocidos como personas damnificadas del sismo o que no haya programas para atender fenómenos antropogénicos, aquellos provocados por actividades humanas.
En la actualidad, siguen padeciendo la laguna legal y la lentitud de funcionarios, denunciaron.
Pues mientras servidores públicos de la Comisión para la Reconstrucción les aseguran que analizan de qué manera atenderán el problema, identificaron una falta de coordinación entre el Gobierno de la Ciudad y la Alcaldía Tláhuac.
Esto es debido a que tendría que ser renovada la red de agua potable que fue afectada por los hundimientos, pero funcionarios se deslindan de responsabilidades, cuestionó la vecina Ana María Martínez.
"La Comisión para la Reconstrucción, dice 'es que eso le toca a la Alcaldía', bueno, la Alcaldía no hace nada, desde el inicio nunca ha hecho nada.
"Nos estamos colapsando, aquí lo importante, lo que se tendría que hacer es ya no estar sacando el agua potable porque nosotros nos estamos hundiendo", comentó Martínez en entrevista.
En un oficio que entregaron a la Jefatura de Gobierno, con sello de recibido del 3 de agosto de 2026, los colonos remarcaron que existe al menos un edificio de la Unidad Habitacional que aún tiene severas afectaciones por el sismo de 2017.
El inmueble no ha sido reconstruido y advirtieron que se formaron grietas de grandes dimensiones debajo.
"Según ellos (el Gobierno), están pensando todavía (de qué manera atender las grietas), les duele la cabeza y no terminan de pensar, así dijo un día el arquitecto Olvera, director de la Comisión de Reconstrucción, que estaba pensando en cómo solucionar el problema.
"Estoy grande, ya tengo 71 años y seguir luchando pues ya me cansé, porque llevo nueve años luchando, es cansado, es desgastante estar en las mesas de trabajo con ellos (los funcionarios)", expresó.
La Unidad Habitacional fue construida en 1990 debido a que la Ciudad de México fue sede de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en su edición 16.