GUADALAJARA, 6 Nov. (MURAL / Staff, AGENCIA REFORMA)
A pesar de que reconocieron la apertura de 15 carpetas de investigación y la separación de 17 policías, incluidos tres mandos, de sus funciones operativas por el probable uso excesivo de la fuerza, integrantes del Gabinete de Seguridad de Jalisco se deslindaron ayer de haber ordenado uso de gases y agua a presión contra manifestantes frente a Casa Jalisco el 11 de octubre.
"No giré la instrucción. El desempeño de los funcionarios, de la autoridad se ciñó al plan de operación que se elaboró oportunamente. Tampoco instruí que se utilizara el agua ni los gases (lacrimógenos)", afirmó el Coordinador de Seguridad estatal, Roberto Alarcón, al comparecer ante diputados locales.
El Secretario de Seguridad estatal, Juan Pablo Hernández, informó que los 17 elementos señalados fueron retirados de labores operativas, aunque aclaró que no pueden ser dados de baja hasta que concluya el proceso de Asuntos Internos.
Además, el Fiscal general, Salvador González de los Santos, reportó 14 carpetas en el área de Visitaduría y una más en la Vicefiscalía de Derechos Humanos y Tortura. Añadió que cerca de 45 personas que se identificaron como víctimas han sido citadas para aportar información.
Sin embargo, diputados cuestionaron que, después de cuatro horas de comparecencia, los funcionarios no identificaran quién ordenó las detenciones y el operativo, además de negar los señalamientos de tortura.