Archivo - HANDOUT - 03 December 2019, England, London: US President Donald Trump meets with French President Emmanuel Macron at Winfield House, on the sidelines of the NATO Leaders Summit 2019. Photo: Shealah Craighead/White House/dpa - ATTENTION: editori - Shealah Craighead/White House/dp / DPA - Archivo
MADRID 15 Jun. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado un ultimátum al Gobierno de Francia bajo el que ha amenazado con un arancel del 100% al vino francés en caso de que el Ejecutivo galo no elimine el gravamen del 3% sobre los servicios digitales, argumentando que afecta sobre todo a las tecnológicas estadounidenses.
"Le pedí (al presidente francés, Emmanuel Macron) que no cobrara impuestos a las empresas estadounidenses, y si lo hacen, no me quedará más remedio que imponer un arancel del 100% a todos los champanes y vinos procedentes de Francia. Lo único que tiene que hacer (Macron) es eliminar el impuesto sobre las ventas, y así no tendría esa presión", ha señalado el inquilino de la Casa Blanca en una entrevista concedida al 'New York Post'.
El impuesto a los servicios digitales --que otros países europeos también han implementado de manera similar como España, Reino Unido, Italia, Austria o Hungría-- impone un 3% a los ingresos de los motores de búsqueda, los servicios de redes sociales y los mercados en línea que obtienen valor en Francia, con el objetivo gravar a estos servicios de acuerdo por dónde son consumidos frente a pagar impuestos donde son ofrecidos, normalmente otros países.
Sin embargo, se ha convertido en uno de los impuestos de países europeos más criticados por el presidente Trump, quien ha sostenido en múltiples ocasiones que este gravamen está establecido en contra de las empresas tecnológicas estadounidenses y que sirve para "aprovecharse" de estas compañías.
La amenaza contra el sector vinícola francés con un arancel para duplicar su precio exportación a EEUU podría suponer un gran impacto debido a que el país norteamericano se sitúa como el mayor importador de vino y champán francés con un valor de unos 2.400 millones de euros.
Estas declaraciones tiene lugar previamente a la reunión del G7 en la ciudad francesa de Evian, en la que participarán tanto Macron como Trump, en un momento en el que París y Washington parecían haber aparcado sus ataques.