Hospital en construcción - Arsenio Zurita - Europa Press
CIUDAD DE MÉXICO 9 Abr. (Martha Alicia Martínez Paredes. AGENCIA REFORMA) -
La Cámara de Diputados aprobó darle nuevas facultades a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) para construir, equipar, reconstruir, ampliar y rehabilitar cualquier obra de infraestructura pública, incluyendo las del sector salud.
Las modificaciones al artículo 36 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal señalan que la participación de la Secretaría será a solicitud de las autoridades federales competentes y en coordinación con los tres órdenes de Gobierno.
La propuesta de la Presidenta Claudia Sheinbaum fue aprobada con 423 votos a favor y 37 en contra del PRI y turnada al Senado para su procesamiento.
El priista Miguel Alonso dijo que si bien el objetivo de la reforma es legítimo, el diseño institucional que propone es riesgoso, toda vez que la SICT es una dependencia con funciones técnicas y sectoriales específicas y no cuenta con el conocimiento técnico o clínico necesario para identificar con precisión las necesidades reales en materia de hospitales, centros de salud o equipamiento médico.
"No es lo mismo construir una carretera que diseñar y desarrollar infraestructura de salud. La Secretaría no cuenta con personal especializado en ingeniería biomédica, ni con el dominio de la normativa sanitaria internacional necesaria para garantizar espacios que son importantes para hospitales seguros, lo que puede comprometer además la seguridad de pacientes y del propio personal médico", advirtió.
El legislador alertó que la reforma condiciona la participación de la Secretaría a la solicitud de las autoridades competentes, lo que abre la puerta a presiones políticas hacia los estados para que cedan sus obras a la Federación si quieren acceder a recursos.
"Las obras quedarán sujetas a criterios discrecionales y a la conveniencia del Ejecutivo en lugar de responder a una planeación objetiva", sostuvo.
El panista Gerardo Ponce de León indicó que si bien su bancada acompañará la reforma, lo hace reconociendo que tiene vacíos, riesgos y áreas que corregir.
El legislador acusó que las modificaciones generan discrecionalidad, ya que la participación de la SICT depende de la solicitud de las autoridades correspondientes, pero no se explica bajo qué criterios se realizará la petición, quién tomará esa decisión y cómo se justificará.
"Cuando no hay reglas claras, lo que queda es mera decisión política y eso, en un tema tan sensible como la salud, no debería de ser suficiente", afirmó.
Ponce de León señaló que las modificaciones no consideran recursos adicionales, lo que significa que la SICT tendrá que hacer más con lo mismo y eso, en cualquier negocio y realidad significa recortar algo para cubrir otra cosa.
Agregó que, a eso, se suma la coordinación entre los distintos niveles de Gobierno, que en el discurso suena muy buen, pero en la práctica suele convertirse en trámites, retrasos y responsabilidad que se comparten tanto que nadie termina por asumirlas.
La morenista Sandra Palacios Medina aseguró que la nueva facultad de la Secretaría de Infraestructura permitirá aumentar la infraestructura en salud.
"Habrá más clínicas, más hospitales, más unidades de consulta externa, funcionales, modernos y bien equipados como lo merece la gente y que les fue negado, por cierto, por mucho tiempo, todo ello sin un gasto exorbitante de recursos públicos, porque en esta, como en muchas áreas, volveremos a demostrar que la coordinación institucional sumada a los recursos públicos bien aplicados, empleando las capacidades que ya poseen nuestras instituciones, da mejores resultados", sostuvo.
Palacios Medina recordó que, en el sexenio pasado, el Gobierno del ex Presidente Andrés Manuel López Obrador recibió 317 elefantes blancos en el sector salud provenientes de los sexenios de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.