Publicado 09/07/2026 11:10

La falta de un pasador de bloqueo, la posible causa del colapso del tren de aterrizaje de un Boeing 787 de Lufthansa

Archivo - 04 June 2026, Hesse, Frankfurt: A Lufthansa Dreamliner aircraft rests on its nose in front of a terminal at Frankfurt Airport after the nose landing gear collapsed. Employees were injured in the incident. Photo: Mike Seeboth/dpa
Archivo - 04 June 2026, Hesse, Frankfurt: A Lufthansa Dreamliner aircraft rests on its nose in front of a terminal at Frankfurt Airport after the nose landing gear collapsed. Employees were injured in the incident. Photo: Mike Seeboth/dpa - Mike Seeboth/dpa - Archivo

MADRID 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

El informe provisional sobre el colapso del tren de aterrizaje de un Boeing 787 Dreamliner de Lufthansa apunta a que el pasador de bloqueo obligatorio no estaba colocado cuando se produjo el accidente en el aeropuerto de Fránkfurt a principios de junio.

En concreto, el tren de aterrizaje se replegó inmediatamente después de que los técnicos que se encontraban en la cabina movieran una palanca de control a la posición "arriba" durante una prueba de mantenimiento realizada el 4 de junio, según recoge 'Bloomberg' este jueves.

Sin embargo, uno de los pasadores obligatorios no se había insertado previamente en el tren de aterrizaje, por lo que el morro del avión chocó contra el suelo.

Además, las carcasas de ambos motores Trent 1000 de Rolls-Royce Holdings también se estrellaron contra el hormigón, mientras que las partes del fuselaje, el tren de aterrizaje y la puerta de carga también sufrieron daños graves.

Lufthansa ha afirmado este jueves que estaba colaborando con los investigadores y que no haría comentarios sobre ningún detalle. La Oficina Federal Alemana de Investigación de Accidentes Aéreos (BFU) ha señalado que aún no está claro cuándo se publicará el informe final.

Sobre el incidente, a pesar de que no había pasajeros en el avión, que tenía previsto volar a Los Ángeles (Estados Unidos), sí había 28 personas a bordo, de las cuales dos de ellas sufrieron heridas graves y otras 20, leves. No obstante, una persona que manipulaba el equipo en el exterior resultó levemente herida.

La aerolínea se vio obligada a bombear 60.000 kilogramos de combustible y utilizó colchonetas inflables para levantar la parte delantera del avión del suelo. El avión fue remolcado a un hangar para una inspección más detallada, en tanto de que no se ha informado de cuánto tiempo permanecerá fuera de servicio.

El Grupo Lufthansa se encuentra inmersa en un proceso de modernización de flota frente a los modelos más antiguos, reflejado en un pedido de 10 aviones Airbus A350-900 y otros 10 Boeing 787-9 a un precio de catálogo de 7.700 millones de dólares (6.540 millones de euros), con entrega prevista para entre 2032 y 2034.

Con este encargo, el grupo cuenta actualmente con un total de 232 aeronaves de última generación en su lista de pedidos, incluyendo 107 aviones de largo alcance.

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