CIUDAD DE MÉXICO, 20 Oct. (Arturo Ramírez Ramírez, AGENCIA REFORMA)
Ante las inconformidades que representantes vecinales y especialistas han externado por el Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México (POZMVM), se requiere rehacer el documento y no sólo corregir algunas disposiciones, urgió Josefina Mac Gregor, presidenta de Suma Urbana.
La reelaboración debería ser participativa y transparente, añadió.
"Si no hay la reposición, sería la imposición de la Planeación desde las cinco personas que conforman el Consejo de Desarrollo Metropolitano, la eliminación de los derechos que te da la Constitución de la Ciudad de México y la Ley de Planeación para participar en la Planeación de la Ciudad", aseguró.
El domingo, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) informó que modificaría las disposiciones que han causado incertidumbre en torno a la actualización del catastro y el supuesto incremento al impuesto predial que esto implicaría.
Así como las medidas relacionadas con la venta forzosa de predios subutilizados.
La Sedatu también anunció la revisión de las propuestas contenidas en los capítulos 7 y 8, relativos a la instrumentación del Plan, además de la gestión y la gobernanza de la Zona Metropolitana.
"En atención a las inquietudes expresadas por la ciudadanía a través de los distintos mecanismos de participación, el Secretariado Técnico Conjunto del Consejo de Desarrollo Metropolitano del Valle de México acordó atender estas preocupaciones.
"Particularmente en lo que se refiere a los apartados sobre el valor catastral y las medidas propuestas sobre predios baldíos y subutilizados", explicó en un comunicado.
Mac Gregor consideró que también se requiere replantear las facultades que tiene el Consejo de Desarrollo, pues, indicó, es un órgano muy pequeño que tomará la decisión del futuro de la coordinación entre las entidades que integran la Zona Metropolitana.
"Primero se quiso desacreditar a los ciudadanos que estaban opinando diciendo que era mentira, que no hablaba de predial ni de usos de suelo, para después cambiar el discurso y decir: 'bueno, vamos a modificar lo de predial y usos de suelo'.
"Para cambiar el discurso y decir: 'no es vinculante, son recomendaciones', para después decir: 'vamos a cambiar lo que no les gusta'", reclamó.
Añadió que el propio documento subraya el carácter vinculante del Plan de Ordenación y que confiere responsabilidades de aprobación al Consejo sin pasar por congresos locales, lo que limita una participación plural.
"El Consejo Metropolitano, tal como está planteado aquí, puede dictar zonificaciones, puede dictar creación de polígonos, puede dictar modificaciones en suelo urbanizable o no urbanizable.
"Tenemos a un Consejo que, aunque quite tres cosas, se queda con la facultad de volverlas a introducir", expuso Mac Gregor.
Reelaborar el documento, agregó,descentralizaría las atribuciones del órgano.