GUADALAJARA, 28 Oct. (Tania Casillas, AGENCIA REFORMA)
La familia de María Eugenia Gruner obtuvo justicia tras el feminicidio de la joven madre cometido el 7 de julio de 2023; su pareja, Antonio Arellano Guízar, fue sentenciado a 55 años de prisión.
"Me siento muy satisfecho de que esta persona vaya a pagar y empiece a saber lo que es la justicia, aunque hubiera preferido los 70 años", explicó el padre de la víctima, Guillermo Gruner.
Antonio ya había agredido a otra mujer hace 16 años. El 31 de julio de 2010 aventó a su entonces novia del tercer piso de un edificio en la Colonia Americana. Ella sobrevivió, pero tuvo secuelas.
Él fue detenido, pero quedó en libertad en circunstancias que no se aclararon, aunque de manera extraoficial se informó que amenazó a la joven para que se desistiera.
De acuerdo con registros periodísticos, el sujeto discutió con su pareja y primero había aventado sus objetos personales por la ventana, luego la agredió.
Argumentó haber estado bajo el influjo de una sustancia, como parte de su defensa.
"No se dieron cuenta los jueces que era un reincidente, no en asesinato, pero sí tiene antecedentes penales, los cuales no se tomaron en cuenta porque no estaban en la carpeta. Se merecía la condena máxima por todo lo que hizo", agregó Guillermo.
El padre dijo estar agradecido con los abogados, el Ministerio Público, los jueces y quienes participaron en este proceso judicial pues considera que fue justo.
"Siento un peso muy grande fuera, aunque no como hubiera deseado", explicó.
Antonio había amenazado de muerte a María Eugenia y también a su familia, pero la hacía sentir lástima por él al contarle sobre una infancia difícil y otras situaciones.
Él la asesinó y dejó su cadáver en una brecha de Rancho de la Peña, en San Sebastián El Grande, Tlajomulco. Ella traía sus identificaciones consigo y así pudieron contactar a su familia.
Durante el juicio se presentaron testimonios sobre la violencia que vivió la joven y que fue evidente para familiares, vecinos y hasta maestras de sus hijos. Declararon 34 testigos y se ofrecieron distintas pruebas.
"Esperemos que no le vuelvan a dar una libertad condicional, como anteriormente se la dieron, y pueda volver a cometer otra fechoría", expresó el padre de María Eugenia.
La defensa del sentenciado aún puede apelar la decisión, sin embargo, no se informó si se mencionó después del juicio.
María Eugenia era madre de dos niños, quienes están bajo el cuidado de su abuelo.