Publicado 10/09/2026 09:33

Recuerdan a víctimas a un año de explosión en La Concordia

CIUDAD DE MÉXICO 10 Sep. (IVAN EDUARDO MARTÍNEZ RAZO. AGENCIA REFORMA) -

A un año de la explosión de la pipa en el puente de la Concordia se conmemora a las víctimas con altares.

COLOCAN ALTARES PARA RECORDARLOS

A 200 metros, en una superficie dentro de la curva en donde la pipa se impactó sobre una guarnición de concreto, para enseguida diseminar el gas y sobrevenir la explosión, fue colocado un conjunto de altares.

"Vivirás por siempre en nuestros corazones", menciona una leyenda colocada para Juan Hernández Betancourt, quien tenía 51 años.

Algunos árboles arrasados por el fuego regeneraron ramas con hojas verdes, mientras otros quedaron reducidos a troncos negros.

Al extenso sitio bajo el distribuidor vial regresaron a vivir en carpas formadas por plásticos personas en condición de calle.

En la curva, una grieta fue cubierta con relleno, en un distribuidor del cual sale el Trolebús Elevado de Santa Marta a Chalco, al lado de la terminal del Cablebús hacia la estación Constitución del Metro.

"Por todos nuestros hermanos sin hogar, a los que no reconocieron los desaparecidos, los que salieron de casa y no pudieron regresar", cita una cruz.

"PERDÍ A MIS DOS HIJOS HA SIDO MUY DIFÍCIL"

La angustia duró horas, pero el dolor se quedó.

Diana Navarrete recuerda a su hermano y su sobrina: dos hijos para ella.

Misael Cano y Tiffany Cano salieron con rumbo a Santa Martha la tarde del 10 de septiembre de 2025, con ellos iba el pequeño Santiago, único sobreviviente de la familia, tras la volcadura de una pipa de gas LP y la explosión que le siguió.

"Yo no perdí un hermano y una sobrina, yo perdí dos hijos, fui una madre para ellos y su pérdida ha sido muy difícil.

"Hasta la fecha me niego a aceptar que ya no están, sin embargo, también doy gracias a Dios que se hayan ido porque si ellos hubieran salido de ese accidente, su vida iba a ser muy difícil por las condiciones en que hubieran quedado".

Diana recuerda que su hermano viajó para recoger un pantalón que habían comprado en línea; sus familiares se enteraron de la explosión y a las pocas horas Santiago y Tiffany aparecieron en la lista de las víctimas.

Pasaron horas hasta que supieron que Misael se encontraba en el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), pero cuando lo encontraron, él ya había fallecido.

"Mi hermano murió a las 11:20 (de la noche) y lo identificamos hasta las 3:00 de la mañana, fue muy duro porque el personal de seguridad negaba que estuviera ahí, a pesar de que la Fiscalía ya nos había confirmado que estaba alguien con sus características", narró.

Tiffany pasó su cumpleaños 17 en el hospital y 5 días más tarde, el 21 de octubre, murió a causa de las quemaduras.

Diana aún recuerda la última vez que vio a sus familiares, el 6 de septiembre, para celebrar juntos una semana después de su cumpleaños.

"Este 30 de agosto fue muy duro para mí porque no vino Tiffany a festejarme", lamentó.

Junto a los familiares de otras víctimas, Diana realizará hoy una misa en el Puente de la Concordia al cumplirse un año de la tragedia, después ella realizará otra ceremonia en su casa, cerca al aniversario luctuoso de Tiffany.

"Me da tristeza Santiago, porque tiene sus quemaduras, sus secuelas. Hace ocho días le hicieron su última cirugía, no sabemos cuantas más vaya a necesitar, él no tiene consciencia de lo que está pasando, me da tristeza porque mi sobrina lo quería mucho y a él le va a hacer falta su mamá".

BUSCAN PARA AZULETH UNA NUEVA ATENCIÓN

Un pequeño altar frente a la estación Santa Marta de la Línea A del Metro, debajo del distribuidor vial de La Concordia, recuerda a Alicia Matías, la abuelita que en la explosión de la pipa protegió a su nieta al envolverla con sus brazos.

Matías fue una de las 32 víctimas mortales y su nieta Jazlyn Azuleth una de las 63 personas lesionadas.

La abuelita falleció dos días después del siniestro en el Hospital Magdalena de las Salinas y Azuleth, quien acaba de cumplir 3 años, fue hospitalizada en el Centro Médico Nacional Siglo XXI.

Después fue trasladada por la Fundación Michou y Mao a Estados Unidos, en donde fue intervenida y regresó en noviembre.

"Estamos en espera de otra cirugía para Jazlyn, pero nos ha dado mucho trabajo tramitar la visa de mi hermana Jazmín (mamá de Azuleth), el Consulado de Estados Unidos se la ha negado, pero confiamos en que se le den, para que puedan ir al Hospital de Niños Shriners", comentó la hija de Alicia, Rosa Icela Carrillo.

Durante la atención en México les indicaron que evaluaban amputarle pies y manos, por la gravedad de las quemaduras, en tanto en el Hospital Shriners para niños, de Galveston, Texas, suplieron la piel dañada por injertos.

"Estira su mano, pero los injertos no se mueven, entonces su mano queda deformada, hay que cambiarle los injertos y tener continuidad con el tratamiento para que su piel se vaya regenerando", explicó.

La familia solicitó una cita con la Jefatura de Gobierno para pedir su apoyo en la gestión de la visa, pero el encuentro fue cancelado.

Una opción que evalúan es que médicos especializados del Hospital Shriners viajen a la Ciudad de México para la segunda intervención, requerida con apremio, pero la mamá Jazmín gestiona la visa para seguir el tratamiento de Jazlyn.

Casi a diario, integrantes de la familia acuden a mantener el altar con flores frescas, en el sitio en donde Matías checaba llegadas y salidas de vagonetas del transporte público.

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