MONTERREY, 9 Oct. (Uriel Vélez, AGENCIA REFORMA)
En Guadalupe, la primaria Benito Juárez está rodeada por cinco pozos "de miedo" que dejó Agua y Drenaje.
Las perforaciones, que forman parte de una obra inconclusa de la paraestatal encabezada por Eduardo Ortegón, mantienen con temor a los padres de familia por los riesgos que enfrentan los alumnos.
Cerca del plantel, ubicado en el cruce de las calles Alhóndiga de Granaditas y Dolores Hidalgo, en la Colonia Escamilla, permanecen los cinco pozos de hasta 60 centímetros de profundidad.
Según los vecinos, hace dos meses las cuadrillas de AyD acudieron al sector para reparar una fuga de agua potable, pero dejaron los trabajos sin terminar.
Uno de los hoyos quedó completamente lleno de agua tras las recientes lluvias, aumentando el riesgo para los menores que diariamente transitan por la zona.
Padres de familia criticaron que las excavaciones se encuentran muy cerca del plantel y no fueron cubiertas pese al peligro que implican.
Exigieron a AyD que concluya los trabajos.
"Esto es un riesgo muy grande para los niños, puede causar un accidente grave", reprochó Marisol Cortes, madre de familia, "ya tiene dos meses así, no es posible que no puedan venir arreglarla.
"¿Quién se va a hacer responsable si hay un accidente?, no creo que el Alcalde (Héctor García) o los de Agua y Drenaje.
"En la noche los pozos no se ven, no tarda en caer alguien ahí", alertó.
Selene Guerrero, residente del sector, dijo que en diciembre del año pasado su tío Arnulfo Guerrero, de 64 años, murió al caer a un pozo parecido a los de la Colonia Escamilla, por lo que urgió a las autoridades a evitar otra tragedia.
Recordó que su familiar cayó a una excavación que estaba en una obra inconclusa de la Colonia Floridos Bosques del Nogalar, en San Nicolás.
"Como familiar de una víctima", señaló, "sé que estos pozos son muy peligrosos para los niños y para adultos mayores, por eso exigimos que los reparen ya, hemos hablado hasta con el Alcalde, pero nadie hace caso".