Por Tom Doggett
WASHINGTON (Reuters/EP) - El Senado de Estados Unidos votó a favor de sancionar a las firmas que venden gasolina y otros derivados de petróleo a Irán, con el fin de presionarlo para que no siga adelante con su programa nuclear.
Irán alberga unas de las reservas de petróleo más grandes del mundo, pero importa el 40 por ciento de la gasolina para satisfacer su creciente demanda.
El Senado estadounidense votó a favor de prohibir que las compañías que suministran combustibles a Irán obtengan contratos con el departamento de Energía para proveer crudo a la reserva estratégica de Estados Unidos.
La medida ahora debe ser conciliada con un proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes.
"El Congreso ha aprobado la idea de utilizar el 'talón de Aquiles' económico de Irán: su fuerte dependencia de las importaciones de gasolina, para presionar al régimen para que abandone su programa de armas nucleares", dijo Mark Dubowitz, director ejecutivo de la Fundación para la Defensa de las Democracias.
Estados Unidos teme que Irán use ese programa para fabricar armas, aunque Teherán ha dicho que lo utilizaría para fines pacíficos, como la generación de electricidad.
La reserva estratégica de petróleo de Estados Unidos fue creada por el Congreso a mediados de la década de 1970 luego del embargo árabe de petróleo.
Actualmente esa reserva está cerca de su capacidad plena, conteniendo unos 724 millones de barriles en cuatro locaciones subterráneas en Texas y Louisiana.
El departamento de Energía ha adjudicado contratos para suministrar crudo a la reserva a tres de los abastecedores de gasolina de Irán: Vitol , Royal Dutch Shell Plc y Glencore.
Estas compañías no podrían efectuar entregas de petróleo similares en el futuro en caso de que Irán rechace negociar el fin de su programa nuclear para cuando se celebre en septiembre la cumbre del G-20.