MONTERREY, 29 Oct. (Claudio Magallanes, AGENCIA REFORMA)
Aunque su colonia lleva por nombre Cañada Blanca, sus habitantes viven entre montones de basura, muebles abandonados y escombro que se acumulan en calles y avenidas de este sector, ubicado en los límites de Guadalupe y Apodaca.
Vecinos denunciaron que, pese a los programas de descacharrización del Municipio de Guadalupe, los desechos permanecen en la vía pública y han propiciado la formación de tiraderos en distintos puntos.
Ante la falta de atención, algunos habitantes optan por cargar sus bolsas de basura y caminar alrededor de 400 metros hasta la Colonia La Noria, en Apodaca, donde aseguran que el camión recolector sí levanta los desperdicios.
"Mire todo el escombro y basura que vienen y tiran las personas que se dedican a recogerlo.
El camión sólo se lleva la basura de los botes o en bolsas de las casas", denunció Elizabeth, vecina del sector.
La habitante señaló que han reportado el problema a las autoridades municipales para solicitar el retiro de los desechos, pero afirmó que no han obtenido una solución definitiva.
Durante un recorrido se constató que, en el cruce de Río Hondo y Valparaíso, dos grandes tiraderos obstruyen las banquetas e invaden carriles de circulación.
Según los vecinos, los basureros se han formado con el paso del tiempo debido a que habitantes del sector y personas de otros lugares arrojan desperdicios en la vía pública.
"Este problema tiene bastante tiempo. Yo pasaba por aquí y lo veía; los chamaquitos traen unos carros llenos y los vacían aquí", relató una vecina.
La semana pasada, autoridades municipales realizaron un operativo en el sector y detuvieron a tres hombres por acumular basura en casas de la colonia. Sin embargo, vecinos afirmaron que la intervención no ha frenado los tiraderos.