CIUDAD DE MÉXICO, 25 Sep. (Nancy Gutiérrez Vargas, AGENCIA REFORMA)
El Proyecto Espiral de la Compañía Nacional de Teatro culmina con el estreno de la tragedia griega 'Las Euménides', que sigue vigente.
Con el estreno de Las Euménides, este fin de semana, culmina el proyecto espiral, una tetralogía que revive, llevando a escena, algunos de los textos clásicos griegos más importantes. En esta ocasión es la Orestíada, de Esquilo la que llega a la Sala Héctor Mendoza.
"Es un proyecto de gran envergadura, bien ambicioso y bien bonito digamos que es una revisión sobre la historia de los Átridas a partir de los textos originales, entonces, en este ciclo tenemos a los tres grandes trágicos, a Eurípides, a Sófocles y a Esquilo", dijo en entrevista Mauricio García Lozano, director la última parte de la historia.
Las Erinias, antiguas deidades encargadas de castigar los crímenes de sangre, persiguen a Orestes por haber asesinado a su madre Clitemnestra, para vengar la muerte de su padre Agamenón. En busca de protección, Orestes busca a Apolo, quien lo envía con la diosa de la sabiduría y justicia, Atenea; quien al no saber si castigarlo o absolverlo, decide crear un tribunal de justicia.
"Lo que es interesantísimo, es que el protagonista, lejos de lo que podría pensarse, no es Orestes, es un coro femenino de erinias, las furias que contienen en sí toda la tradición del antiguo orden que justamente clama por la venganza y por la sangre y quieren obviamente castigar a Orestes. Y todo gira en torno a estas fuerzas, digamos, telúricas, bestiales que eran tan temidas que cuando Esquilo decidió ponerlas en el teatro en vivo, la gente iba a verlas con una mezcla de terror terror, morbo y espanto y fascinación", aseguró el director.
Una peculiaridad es que el dichoso tribunal de justicia estará conformado por miembros del público previamente seleccionados para subir al escenario a emitir su juicio.
"Hay toda una logística donde los boletos vienen marcados aleatoriamente,, obviamente se les preguntará antes de antes de pasar y la persona tiene obviamente la la prerrogativa de decir, yo sí le entro o no. Si sí le entran, van se sentarán en la primera fila, son 10 personas, y entrarán al escenario directamente por atrás, como todos los actores, porque forman parte de la obra por más de la mitad de la obra, es decir, una vez que les toca subir ya se quedan allá arriba hasta el final", aseguró el director.
Visualmente, retoma la escenografía de los capítulos anteriores, pero con una atmósfera distinta.
"La escenografía es la misma para las cuatro obras; sin embargo, cada uno de los directores lo ocupamos de manera muy diferente, con recursos muy diferentes. Los vestuarios cambian de obra en obra, así como los diseños de coreografía, de movimiento y los musicales.
En este caso, los vestuarios y la sensación es bastante clásica. Hay algo un poquito como de como de película de miedo antigua a la hora de generar la fabulación de las erimias porque son fuerzas sobrenaturales vamos a decir que es un desfile de lloronas mexicanas de esas que dan mucho miedo, entre tejidas por pelos largos y labios negros, pero que están tirando un discurso que pues con el que más de una persona se puede identificar", detalló el director.
La teatrología se conforma por Ifigenia en Áulide, de Eurípides; Más vale morir, (basada en Agamenón, de Esquilo); Electra, de Sófocles, y Las Euménides, de Esquilo.
Todas ellas tienen una duración de 60 minutos y se presentarán en el mismo teatro, a modo de maratón, a partir del 1 de octubre. Los jueves y sábados, se presentará el capítulo 1 y 2; y los viernes y domingos, el 3 y el 4.