La Organización de los Estados Americanos (OEA) ha señalado que el ataque ejecutado contra la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), que se saldó con la desaparición de cuatro militares de El Salvador, refleja "la urgente necesidad de adoptar medidas más decisivas" contra las bandas criminales que operan en el país.