Requisitos orientados, sobrecostos y anomalías envuelven el contrato más cuantioso que concretó Guadalupe Taddei como presidenta del INE por mil 75 millones de pesos para la fabricación de la credencial de elector en 2025, servicio que ganó un consorcio encabezado por la empresa Cosmocolor y que operó el proveedor José Alfredo Hernández Casillas.