Los peruanos acuden este domingo a dilucidar en segunda vuelta quien será su décimo presidente en diez años, sin mayorías claras, pero con la candidata de tintes autoritarios Keiko Fujimori, en su cuarto intento, con una ligera ventaja frente a su competidor de la izquierda, Roberto Sánchez; todo ello bajo el hastío que produce en el electorado una casi perpetua crisis institucional y política.