El Gobierno de Guatemala ha advertido que pueden "rodar cabezas" si la investigación sobre la detención de los dos hermanos arrestados tras el asesinato del exfiscal Juan Francisco Solórzano Foppa --liberados poco después tras descubrirse que eran repartidores-- confirma las alegaciones de los mismos, según las cuales los policías que los capturaron fueron quienes colocaron la carabina que se les incautó.