El presidente en funciones de Perú, José Jerí, ha reconocido este miércoles que sus reuniones secretas en un restaurante y en una tienda con el empresario chino Zhihua Yang supusieron un "error de forma", pero ha defendido que "el error no es delito" y que los cuadros y dulces que recibió fueron "una gentileza" que "no tiene que entenderse como ilícito".