Las autoridades de Chile han elevado en las últimas horas a 19 los muertos por la ola de incendios que azota el centro y el sur del país, especialmente las regiones de Ñuble y Biobío, que han devastado más de 25.000 hectáreas y han requerido el despliegue de cerca de 900 agentes de Carabineros y 3.000 militares.