La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, ha inaugurado una prisión de alta seguridad inspirada en el sistema penitenciario de megacárceles impulsado por el mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, en el marco de su lucha contra las pandillas, una medida que ha suscitado críticas por parte de organizaciones de defensa de los Derechos Humanos.