Archivo - Una estudiante celebra su graduación - UNIR - Archivo
MONTERREY 29 Abr. (Alejandra Mendoza Aviles. AGENCIA REFORMA) -
Expertos coincidieron en que, en el mercado laboral actual al que se incorporan los jóvenes, el título universitario ya no es suficiente, ya que las empresas valoran cada vez más las habilidades prácticas y el pensamiento crítico.
En el panel "Rehumanizando el futuro: el talento que México necesita hoy", los expertos destacaron la necesidad de un modelo de aprendizaje vinculado a la práctica real.
Arabella Cantú, directora global de talento y cultura de Femsa, indicó que el título profesional se convierte en la puerta de entrada, sin embargo buscan que la persona cuente con otras características que le permitan desarrollarse, como la curiosidad por el aprendizaje, la adaptación y valores.
"A la hora que estás entrevistando y estás conociendo ese talento, puedes ver ciertas capacidades en ellos, pero estas características son lo que nosotros buscamos porque sabemos que a lo largo de su carrera les va a permitir seguir evolucionando", apuntó.
Indicó que ante los cambios rápidos se requiere de una colaboración entre la universidad y la empresa.
"Que los jóvenes empiecen a vivir proyectos, experiencias; hay muchos programas formales como prácticas profesionales, pero no para ponerlos a sacar copias, sino para que realmente entren a aportar valor", dijo.
Cantú, participó en el panel organizado por la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh) y Tecmilenio.
Julio Peña, vicerrector de Educación Abierta y Organizaciones de Tecmilenio, hizo un llamado para que la formación educativa esté vinculada con las áreas de trabajo.
"Va a ser muy difícil que ellos salgan y encuentren la cancha para la cual estuvieron entrenándose durante un año, porque termina siendo una frustración gigantesca para el muchacho, para la persona que estudió tanto tiempo", apuntó.
Ivonne Vargas, directora editorial del Observatorio del Instituto del Propósito y Bienestar Integral, que un recién egresado sin experiencia puede tardar entre 6 y 12 meses en incorporarse al trabajo formal, de acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo.
En contraste, cuando existe una práctica real en su formación, el 54% de los estudiantes recibe una oferta antes de egresar, mientras que el 90% obtiene empleo al graduarse.
Mauricio Reynoso, director general de Amedirh, consideró que se requiere fortalecer la vinculación entre las universidades y lo que las empresas están requiriendo.
Agregó que las empresas no solo compiten entre sí, si no que también con las nuevas formas de trabajo, como por ejemplo, científicos de datos que trabajan desde su hogar para una empresa en el extranjero.
"La llegada de la inteligencia artificial ha cambiado el perfil de talento requerido, la rapidez del cambio tecnológico exige que el talento actual se aumente con nuevas capacidades para no quedar obsoleto", apuntó.