Publicado 11/07/2026 04:42

Cargos del PSOE admiten preocupación tras la imputación de Juanma Serrano: "No pinta bien"

Archivo - El consejero de la sociedad española de participaciones industriales (SEPI) y expresidente de correos y telégrafos, Juan Manuel Serrano Quintana (d), comparece en la Comisión de Investigación del ‘caso Koldo’, en el Senado, a 15 de septiembre de
Archivo - El consejero de la sociedad española de participaciones industriales (SEPI) y expresidente de correos y telégrafos, Juan Manuel Serrano Quintana (d), comparece en la Comisión de Investigación del ‘caso Koldo’, en el Senado, a 15 de septiembre de - Fernando Sánchez - Europa Press - Archivo

MADRID 11 Jul. (EUROPA PRESS) -

En el PSOE cunde la preocupación tras la imputación del exjefe de gabinete del secretario general, Pedro Sánchez, Juanma Serrano y esperan que pueda dar explicaciones ante las sospechas de la Guardia Civil de que incurrió en comportamientos delictivos, aunque admiten que se enfrenta a un panorama negativo.

"No pinta bien", trasladan a Europa Press fuentes de la Ejecutiva Federal socialista, que reconocen "la preocupación y el cabreo" que genera que otro de los estrechos colaboradores del presidente del Gobierno haya sido declarado formalmente como investigado en una causa judicial por presunta corrupción.

En todo caso, en la cúpula socialista defienden la actuación de Sánchez y consideran que es el primer perjudicado. El presidente está afectado y se le nota en la cara, señalan, por la concatenación de casos de colaboradores con problemas con la Justicia. Defienden además que el partido se está tomando estos casos con seriedad y hay reuniones entre los principales dirigentes de Ferraz para decidir qué hacer. Sostienen que en Ferraz no están parados ni dormidos y saben que tienen que dar una respuesta.

TRES 'MANOS DERECHAS' IMPLICADAS

Primero fue el exministro y exsecretario de Organización, José Luis Ábalos, condenado a 24 años de cárcel por el Tribunal Supremo. Después su sucesor en el partido, Santos Cerdán, al que el presidente le encargó tareas de máxima relevancia como la negociación con Carles Puigdemont para la investidura, que está investigado por beneficiarse, presuntamente, de la adjudicación de contratos públicos y ya pasó varios meses.

En su última comparecencia en el Congreso, Sánchez despachó estos casos como los de la antigua Secretaría de Organización, defendió la limpieza de su Gobierno y su partido y descartó por tanto un adelanto electoral.

El último golpe al núcleo íntimo del líder del PSOE lo dio este viernes el juez de la Audiencia Nacional que investiga el 'caso Leire Díez', Santiago Pedraz, al imputar a Serrano por su "participación preeminente" en las dos ramas de la causa: supuestas irregularidades en contratos públicos y maniobras para torpedear causas judiciales contra los socialistas.

ELEGÍA MAL O LO SABÍA

Serrano es uno de los leales a Sánchez desde su primera hora en política. Fue su jefe de gabinete mientras estaba en la oposición, desde 2014 que llegó por primera vez a la Secretaría General del PSOE hasta 2018, cuando entró en La Moncloa.

En ese momento salió de la primera línea política al ser nombrado presidente de Correos, aunque el presidente siempre le ha tenido como uno de sus colaboradores más leales y mantiene una relación muy próxima con él.

Otras fuentes consultadas --parlamentarios y cargos con peso en federaciones autonómicas-- son más duros y consideran que es el propio Sánchez el que debería rendir cuentas y salir a dar explicaciones a los ciudadanos por la suma de causas en su entorno.

En el mejor de los casos, apuntan, Sánchez elegía muy mal a sus ayudantes y en el peor, sabía lo que hacían o incluso lo ordenaba de alguna manera. En todo caso consideran "terrible" que se haya usado el nombre del PSOE y su dinero para atacar a jueces. Aunque la situación requiere rendición de cuentas en primera persona, esperan que Sánchez mantenga un perfil bajo a la espera del parón veraniego.

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