Publicado 07/07/2026 09:56

Cuando la violencia en redes escala a la vida real

Archivo - Un móvil con la aplicación de Tiktok, a 8 de julio de 2025, en Madrid (España).
Archivo - Un móvil con la aplicación de Tiktok, a 8 de julio de 2025, en Madrid (España). - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo

GUADALAJARA 7 Jul. (Juan Manuel Frausto Aguayo. AGENCIA REFORMA) -

La polarización en redes sociales entre jóvenes se puede radicalizar al grado de que se traduce en delitos o violencia física.

La manósfera o machósfera es una muestra de este extremismo, pues se trata de un concepto en el que se promueven ideas de misoginia, masculinidad violenta, antifeminismo y la supremacía del hombre a través de blogs, foros, canales y redes sociales.

Recientemente una investigación de la CNN mostró el extremo al que se puede llegar con estas ideas al desvelar la existencia de la "Academia Global de Violación", donde a través de grupos de Telegram se difundían consejos para violar mujeres, desde el uso de medicamentos para dejarlas inconscientes hasta cómo actuar ante sospechas.

"Las nuevas tecnologías provocan también agresiones que se extienden o se expanden por las redes sociales. Crímenes sexistas que pretenden criminalizar por el tema de mantener ese sentido machista, que se tenga la hegemonía masculina, los hace que detonen a ciertos comportamientos dirigidos obviamente al sexo opuesto", comentó Rogelio Barba, profesor de la Universidad de Guadalajara.

La exposición a este tipo de radicalización no solo existe en la violencia de género, sino que también existen grupos y foros neonazis y de ultraderecha en los que se difunden ideas para cometer crímenes racistas, xenófobos y clasistas, así como la exaltación de homicidas y tiradores masivos.

Un ejemplo trascendió en abril con el tirador de Teotihuacán, cuyo discurso apelaba a la xenofobia y cuya imagen exaltaba a los protagonistas de la Masacre de Columbine que ha motivado otros tiroteos y masacres escolares.

"Eso puede conllevar a conductas criminales que pueden llegar no solamente a hacer actividades relacionadas a extremistas del odio, sino a radicalizar esa violencia, generando lesiones o hasta la muerte de otra persona", agregó el jefe del Departamento de Estudios Interdisciplinarios en Ciencias Penales del CUCSH.

La existencia de estos grupos y la difusión de estos mensajes genera un impacto negativo en los jóvenes y puede influir debido a su falta de desarrollo.

"Los jóvenes, sobre todo, todavía no desarrollan totalmente su capacidad para discernir las consecuencias lógicas de los actos. Estos grupos los van fanatizando, van generando una penetración ideológica matizada de reconocimiento, aun cuando se trate de una actividad antisocial", agregó Francisco José Gutiérrez Rodríguez, doctor e investigador en Psicología Forense.

Aunado a la existencia de estos grupos, cuando los jóvenes sufren marginación puede existir la tendencia a tomar revancha y a desafiar lo establecido.

"En estos grupos circula información sobre armas, sobre métodos de muertes violentas. Estos discursos que van en contra de todo lo que representa autoridad o todo lo que tenga un reconocimiento oficial.

"Es muy importante visibilizar el problema, no creer que única y exclusivamente la influencia social se debe a estos grupos, sino como la marginación, la pobreza, la baja autoestima, que viven de modelos educativos cargados de violencia en la familia o en la escuela", detalló el académico.

El estado de vulnerabilidad y el uso excesivo de las redes sociales los lleva a que se comparen constantemente y, a pesar de que hay acoso en el consumo de éstas, también se desarrolla cierta dependencia, por lo que la prevención es clave.

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