Publicado 23/05/2023 09:10

Pisa fuerte arte latinoamericano en MOMA de NY

Archivo - El MoMa de Nueva York.
Archivo - El MoMa de Nueva York. - Fernando Sánchez - Europa Press - Archivo

CIUDAD DE MÉXICO 23, (AGENCIA REFORMA)

Desde los años 90, el Museo de Arte Moderno (MOMA) de Nueva York no había tenido una exposición de arte latinoamericano tan esclarecedora como Chosen Memories: Contemporary Latin American Art from the Patricia Phelps de Cisneros Gift and Beyond.

"Hubo muchísimos proyectos importantes, pero ninguno que mostrara el panorama de artistas latinoamericanos contemporáneos", dice su curadora, la argentina Inés Katzenstein.

La selección está integrada por 65 obras de 39 artistas vivos, entre ellos los mexicanos Gabriel Kuri, Laura Anderson Barbata y Mario García Torres.

Chosen Memories (Historias escogidas), indica su curadora, aborda la colonización de Latinoamérica, las tradiciones culturales devaluadas y las relaciones fraternales y afectivas en la región.

Katzenstein reflexiona sobre los aportes que tiene esta selección de artistas (incluso algunos viviendo en Estados Unidos) en un escaparate del arte y la cultura como el MOMA.

La exhibición tiene también importancia política, pues sucede en medio de una retórica antimigrante en el País, liderada por personajes como el ex Presidente Donald Trump y el Gobernador de Florida Ron DeSantis.

"Muestra artistas que usualmente no se ven por acá; la obra de estos artistas no se conoce", señala la curadora. "Pero también hemos incluido artistas con orígenes en Latinoamérica, que viven y son educados acá, intentando integrar y conectar con la enorme población latina en Nueva York".

Chosen Memories es parte de las iniciativas para que el arte de la región tenga visibilidad y auge en la programa cultural del recinto.

"Ha sido una disposición que el museo siempre ha tenido, pero te diría que en los últimos años tomó muchísima fuerza la colección de arte latinoamericano del MOMA, que es una de las más importantes del mundo", agrega Katzenstein.

"Realmente hacemos un gran trabajo para integrar estas obras de arte latinoamericano no solamente entre sí, sino en diálogo con el resto de la colección del museo".

El cubano José Bedia, quien actualmente expone en el Museo de Arte Contemporáneo (Marco) de Monterrey su Viaje Circular hasta finales de julio, también aparece en la selección, junto a artistas como Regina José Galindo (Guatemala), Leandro Katz (Argentina), Suwon Lee (Venezuela), Gilda Mantilla (Perú) y Raimond Chaves (Colombia).

Gabriel Kuri

Un tapiz hecho a mano por artesanos en Guadalajara que reproduce de manera fiel y ampliada un ticket de compra de un supermercado le valió al artista mexicano Gabriel Kuri su segunda exposición en el museo neoyorkino.

La pieza fue elegida, explica Katzenstein, porque representa la sección de la muestra en la que se trabaja con el patrimonio cultural y la economía en los países latinoamericanos.

"Me da mucho gusto que haya una mirada curatorial que nos vuelva a situar como una generación, como un momento del arte latinoamericano", dice el artista, quien participó en una muestra de la colección del MOMA hace dos años.

En entrevista telefónica desde Bruselas, Kuri evita profundizar sobre cómo su obra dialoga con la propuesta de Katzenstein, aunque sí habla del significado que tiene para su visión artística Superama II, la pieza elegida, parte de una serie de tapices que ha creado por más de 20 años.

"Es un retrato de quien soy, porque es un testimonio de muchos lugares en los que he estado, de cuáles son mis hábitos, de mi poder adquisitivo, de cuáles son mis caprichos y de lo que elijo entre las cosas disponibles en la tienda.

"Ese día fui a (supermercado) Superama a comprar unas cosas y me di cuenta de que era un momento que quería representar".

Superama II aparece en una sala en la que convive con piezas del artista Michael Stevenson, cuyo arte está conceptualizado en Latinoamérica, aunque es neozelandés, o del peruano Armando Andrade, quien vive en Francia.

"Una exposición de este tipo, en este momento, le da relevancia a nuestro trabajo y le muestra a los artistas que es posible ser parte de los linajes y los cánones del arte moderno y contemporáneo en una institución como el Museo de Arte Moderno de Nueva York".

Y agrega que los latinoamericanos ya tienen un lugar en este espacio, uno de los más prestigiosos y de donde han salido las directrices que rigen el arte.

Laura Anderson Barbata

Laura Anderson Barbata fue en 1992 al Amazonas de Venezuela porque quería aprender a elaborar canoas tradicionales.

La artista terminó en una colaboración con los nativos del lugar, en especial, con el artista Sheroanawe Hakihiiwe, líder de la tribu Yanomami, y que plasmó en la serie de fotografías Intercambios, Amazonas Venezuela 1996-1998, ahora en el MoMA.

"Les pregunté si podían aceptarme como alumna y la respuesta fue: 'Si nosotros te enseñamos a hacer canoas, ¿qué nos puedes enseñar a cambio?'", recuerda la artista, quien tuvo una participación previa en el museo neoyorquino en 2007.

"Propuse que podría enseñarles a hacer papel y libros con fibras naturales y que ellos podrían escribir su propia historia, ilustrar lo que quisieran con materiales de la zona, y que esos libros serían importantes en su propia cultura con su perspectiva".

A más de tres décadas de su visita a la comunidad del Río Orinoco, Anderson Barbata conserva su amistad con Hakihiiwe, ahora de 52 años, y con su familia, y la artista lo describe como un magnífico dibujante.

"Este intercambio de conocimientos y la exposición van abriendo caminos y oportunidades que yo quiero extender a Sheroanawe, que está interesado en seguir sus conocimientos en el arte plástico".

La curadora de Chosen Memories indica que en la obra de la mexicana hay un diálogo intercultural con las obras de Hakihiiwe, pero también las imágenes dialogan con los pueblos que viven diferente a los urbanos.

Para la artista de 65 años, la exposición del MOMA es una oportunidad para mostrar la diversidad cultural de Latinoamérica.

"Es como recibir un reconocimiento, pero no es definitivo. Depende de que sigamos trabajando, abriendo espacio para que sean más exposiciones".

Espera que las obras de los 39 artistas de esta selección no sean interpretadas sólo dentro del marco latinoamericano, sino del arte contemporáneo en general.

Mario García Torres

Mario García Torres, único mexicano norestense cuya obra fue seleccionada para Chosen Memories, considera a esta exhibición como un statement.

"Repensar Latinoamérica en ese lugar increíblemente profundo (MOMA), que es un museo que tiene mucho poder, que ha dictado la manera de ver las cosas y que ahora estén ahí esas obras.

"Muchas de las obras transparentan ese intervencionismo de Estados Unidos en Latinoamérica, así que al estar ahí, en el centro de Manhattan, va a cambiar radicalmente las cosas".

Lo que cambió, en una primera instancia, fue la propuesta de este artista monclovense, titulada Je ne sais si c'est la cause (Yo no sé si ésa es la causa), integrada por un diaporama y una canción de seis minutos escrita, originalmente en francés, por Mario Pérez Lando.

El artista concibió la instalación en 2011, y mientras suena la canción son proyectadas varias fotografías.

Para esta exhibición, García Torres la reescribió en su totalidad al español y cambió el género musical. Pasó de ser una "cancioncita cool" a tener un beat de reggaetón.

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