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MONTERREY 20 May. (Diego Edson Ronaldo Padilla Romero. AGENCIA REFORMA) -
Paulo Manzano impulsa la atención psicológica en Lengua de Señas Mexicana y trabaja por la inclusión de personas sordas en Nuevo León.
Brinda terapia a alumnos sordos
¿Las personas sordas van a terapia? Esa fue la pregunta que se hizo Paulo Manzano hace seis años, cuando recién iniciaba sus estudios de Psicología en la U-ERRE. A esta le siguieron muchas otras: ¿cómo van al médico las personas sordas?, ¿de qué forma estudian? y ¿cómo hacen los trámites? Fueron algunos de sus cuestionamientos.
En ese momento, Paulo encontró solo una psicóloga en Nuevo León que daba consultas en Lengua de Señas Mexicana (LSM), ante una realidad contundente: de acuerdo con los últimos datos del INEGI, cerca de 174 mil personas viven con limitación o discapacidad auditiva en el Estado.
Con este panorama, el joven regiomontano decidió a sus 17 años que dedicaría su profesión a la atención emocional e integración social de las personas sordas como psicólogo, profesión que hoy, 20 de mayo, se celebra internacionalmente.
"Al saber que esta problemática existía y que no se estaba atendiendo porque nadie hablaba sobre ella, decidí que yo quería hacer algo", platicó el joven de 22 años.
"No sabía qué en su momento, mi primer objetivo fue aprender Lengua de Señas para atender a personas sordas, porque se me hacía injusto que tuvieran que contratar un intérprete para ir a terapia, lo que además de costoso y complicado también rompe ese uno a uno que se requiere en el consultorio".
Aunque en Nuevo León siguen siendo escasos los psicólogos que hablan LSM, Manzano es parte de una red con colegas de todo el país, con especial presencia en Querétaro y Ciudad de México.
Desde hace dos años, Manzano da terapia y orientación académica en un Centro de Atención Múltiple (CAM), donde recibe principalmente a niños y adolescentes con discapacidad auditiva.
En este tiempo ha identificado problemas generalizados en las personas sordas, detonados por experiencias de exclusión dentro y fuera del hogar, que suelen desencadenar sentimientos que van desde la frustración hasta la depresión.
Generalmente es un pariente, como la mamá o un hermano, quien refiere al paciente a terapia porque existen problemas en la dinámica familiar, por lo que Manzano trabaja con un enfoque sistémico, que tiene como objetivo generar cambios perdurables tanto en la persona sorda como en su ambiente cercano.
"Las barreras que enfrentan las personas sordas son invisibles; muchas veces los problemas que enfrentan no los hacen conscientes porque los normalizan", explicó el psicólogo.
"Muchas veces el trabajo consiste en enseñarles o acompañarlos en este proceso de abrazar sus emociones, identificarlas, nombrarlas y buscar estrategias para que funcionen mejor".
Trayectoria Altruista
A pesar de ser una persona oyente y no tener ningún familiar o amigo sordo en su infancia, Paulo desarrolló un fuerte sentimiento de empatía por esta comunidad tras realizar un curso de Lengua de Señas cuando recién ingresó a la universidad.
Su interés social surgió en casa, pues su abuela le inculcó desde pequeño apoyar diversas causas. Solían donar ropa a ejidos, preparar alimentos en comedores comunitarios y juntar tapitas para asociaciones de cáncer.
"(Paulo) siempre fue muy activo, muy inquieto; él siempre andaba viendo qué podía dar.
Yo les preguntaba a mis nietos: '¿Quién quiere ayudarme en el comedor?'. Y luego, luego se apuntaba para servir", contó Sor Juana Elizalde, abuela del psicólogo, quien suele acompañarlo en actividades de APSIS.
"Y ya después de que siguió con su carrera se dio cuenta de que las personas sordas tenían la necesidad de comunicación. Me ha hecho tomar más conciencia de esa parte de la comunidad que a veces no vemos".
Con el tiempo, el psicólogo se fue involucrando cada vez más con la comunidad, donde escuchó testimonios que lo preocuparon y motivaron a crear cambios. Desde entonces, ha hecho de la comunidad sorda su carrera y su vida.
Cuando no da terapia, trabaja en Dilo en Señas, enfocada en la educación e integración de personas sordas. Además, participa como voluntario en espacios de inclusión como el Tecate Pa'l Norte, siendo traductor en vivo de conciertos y apoyo para contención emocional.
Sus acciones han sido reconocidas, entre otros premios, con la Medalla al Mérito Cívico del Gobierno de Nuevo León cuando tenía 20 años y el programa Embajadores 2030 del Fondo de Población de las Naciones Unidas.
Más allá del consultorio
Buscando un impacto a mayor escala en la comunidad sorda que habita la Ciudad, Manzano lidera Atención Psicológica Integral para Sordos (APSIS), agrupación con 15 voluntarios entre psicólogos y educadores.
La inició a mediados del 2023, bajo la referencia de organizaciones internacionales.
La agrupación realiza contenido digital sobre salud mental en Lengua de Señas, difusión en instituciones y actividades de convivencia entre sordos y oyentes que llevan a cabo en casa de la abuela de Manzano.
"Queremos que se rompa la barrera de comunicación", dijo el fundador de APSIS. "Hemos hecho eventos de juegos de mesa, posadas y otros espacios de integración para crear conciencia en facultades, preparatorias y empresas".
"El objetivo es hacer ruido sobre estos temas y es bonito ver que ya somos un espacio seguro para las personas sordas y para sus familias que buscan esta ayuda".
¿Qué se puede hacer para incluir a las personas sordas? Manzano explicó que todo inicia con aprender Lengua de Señas, preferentemente de instructores sordos.
Entre cursos y convivencias con la comunidad, él alcanzó una comunicación fluida en dos años. Al inicio puede resultar complicado, pues, a diferencia de otros lenguajes, la LSM se "habla" no solo con las manos, sino también con el cuerpo, la mirada y los gestos.
Sin embargo, una vez dominada esta herramienta, él considera más sencillo y genuino convivir con las personas sordas, entender sus problemas y las formas en que cada uno puede ayudar.
"Mi mensaje sería que se interesen, se involucren y piensen en necesidades fuera de las que tenemos los oyentes. Ahí afuera hay mucha necesidad de muchos tipos y no se necesita cierta edad, conocimiento o experiencia para decidir hacer un cambio", añadió.