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CIUDAD DE MÉXICO 8 Abr. (Iván Sosa. AGENCIA REFORMA) -
Una de las prioridades en el Plan General de Desarrollo (PGD), para la Ciudad en los siguientes 20 años, debe ser reducir la contaminación arrojada por camiones de carga y autobuses de transporte, expusieron especialistas.
Durante el foro ambiental Cambio climático, calidad del aire y transición justa, realizado en el Centro de Cultura Ambiental, en el Bosque de Chapultepec, el director de Calidad del Aire, Gabriel Pérez Zaguilan, expuso que el 70 por ciento de las emisiones contaminantes de carbono y partículas viene de los vehículos pesados del transporte.
Una porción menor de vehículos nuevos del Metrobús y de la Red de Transporte Público (RTP) son eléctricos y cada vez deben integrarse más, para reducir las unidades con motores diesel contaminantes, comentó el especialista de WRI México, Alfonso Ortega.
"Lo ideal es electrificar más la red del transporte público, una gran proporción de los habitantes se movilizan en estos vehículos, invertir en esta renovación tiene beneficios no sólo para la transición energética, sino para ofrecer un modo limpio a muchas personas.
"La red de Metrobús sigue creciendo, hay mucho potencial de modernización, como sucede con los trolebuses", comentó Ortega.
Crear más plantas solares, como la diseñada en la Central de Abasto (Ceda) de Iztapalapa, también debe estar incorporado en la planeación de la ciudad en las siguientes décadas.
"Este campo solar puede alimentar no sólo las necesidades de la central, con la magnitud de la Ciudad de México aun no es suficiente, hay muchas azoteas con potencial para desarrollar muchos proyectos así, como en edificios, en fraccionamientos", subrayó Ortega.
También deben incluirse en el PGD proyectos como el operado por la UNAM en el Bordo Poniente, en donde con desechos orgánicos se producen biopellets de carbón como un combustible alterno, lo cual requiere promover la cultura de la separación en la ciudad.
"La generación de residuos orgánicos produce emisiones de metano en la atmósfera, con este tipo de proyectos se disminuye un gas de efecto invernadero que tiene un impacto grande en poco tiempo, con una separación correcta desde los domicilios reducimos el cambio climático desde otro frente", apuntó Ortega.
Los especialistas expusieron también que en la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) está pendiente actualizar el programa para mejorar la calidad del aire, así como bajar el umbral a partir del cual se activan las contingencias, como un mecanismo para recordar que el problema de la calidad del aire sigue sin solución.
La representante de la Comisión de Participación Comunitaria (Copaco) de la Condesa, Lilia Charvel, cuestionó que este tipo de foros de planeación sea cerrado sólo a especialistas, sin participación ciudadana.
"Con camiones viejos de recolección de la basura o autobuses de transporte viejos, el gobierno tiene que mucho que hacer para reducir la contaminación", apuntó.