Publicado 28/07/2026 05:25

Alerta daño de redes al cerebro de niños

Archivo - Un niño ante la pantalla de un teléfono móvil
Archivo - Un niño ante la pantalla de un teléfono móvil - UC - Archivo

CIUDAD DE MÉXICO 28 Jul. (Claudia Guerrero y Natalia Vitela. AGENCIA REFORMA) -

El uso excesivo de redes sociales, videojuegos y otras plataformas puede modificar el funcionamiento cerebral de niñas, niños y adolescentes, advirtieron expertas convocadas por el Gobierno federal.

En la segunda semana consecutiva en la que el tema se aborda en la conferencia mañanera de la Presidenta Claudia Sheinbaum, alertaron que redes y videojuegos generan una liberación de dopamina superior a la producida por actividades cotidianas como hacer ejercicio, concluir una tarea o alcanzar una meta.

Tania Jiménez García, especialista en prevención de adicciones, y Lucía Magis-Weinberg, investigadora en neurodesarrollo de la Universidad de Washington, advirtieron que el uso problemático de la tecnología también afecta la corteza prefrontal, encargada de la atención, la concentración, el control de impulsos, el manejo de emociones y la toma de decisiones.

Jiménez García aseguró que, de mantenerse el tiempo que actualmente destinan a las plataformas, las nuevas generaciones perderán 20 años de su vida utilizando redes sociales.

"No solamente se trata de que un niño sea apático, sino que ya su cerebro puede funcionar de manera distinta. Se puede recuperar el cerebro, por supuesto, con el tiempo y el proceso adecuado", explicó.

Ante la sobreestimulación de plataformas, explicó, el cerebro reduce la producción del neurotransmisor y oculta algunos de sus receptores como mecanismo de defensa, por lo que actividades que anteriormente provocaban satisfacción dejan de generar el mismo placer.

Sobre la afectación a la corteza prefrontal, explicó que esa región es la última en desarrollarse y el uso problemático de la tecnología comparte características con otras adicciones, entre ellas pérdida de control, deseo intenso, tolerancia, malestar al suspenderla y persistencia pese a consecuencias negativas.

"Decimos que vamos a estar cinco minutos en el celular y ya llevamos dos horas", ejemplificó.

Añadió que el problema puede reflejarse en conflictos familiares, bajo rendimiento escolar, afectaciones laborales, irritabilidad, ansiedad y enojo cuando se intenta limitar el acceso a los dispositivos.

Sin frenos

Magis-Weinberg explicó que el sistema límbico, relacionado con las emociones, la información social y las recompensas, madura alrededor de los 15 años, mientras que el sistema de control cognitivo termina de desarrollarse entre los 20 y los 25.

La investigadora señaló que ese desfase deja a los adolescentes con un sistema de recompensas plenamente activo, pero con una capacidad todavía en desarrollo para controlar impulsos, regular emociones y valorar las consecuencias de sus actos.

"Tenemos un auto, en esta metáfora, con un acelerador muy potente y un freno todavía en desarrollo", resumió.

Advirtió que esa condición vuelve a los adolescentes más susceptibles a los malos hábitos, la presión de sus pares y los problemas de salud mental, aunque también favorece la exploración, el aprendizaje y la formación de relaciones.

Añadió que la exposición permanente a las pantallas genera más distracciones, cambios frecuentes entre tareas, errores, frustración, estrés y un mayor esfuerzo para mantener la concentración.

Las especialistas recomendaron establecer límites y tiempos de desconexión, modelar hábitos saludables en los hogares, fortalecer la convivencia y el aprendizaje presencial y formar a los docentes como guías digitales.

En tanto, la Presidenta Claudia Sheinbaum informó que el Gobierno concentra la información de los especialistas para ponerla a disposición de madres y padres de familia y tomar decisiones de protección.

"Entre todas y todos tomemos una serie de decisiones para proteger a niñas, niños y adolescentes en esta etapa formativa de su vida", expresó.

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