Imagen de archivo de un proceso selectivo. Examen. - PRINCIPADO
CIUDAD DE MÉXICO 29 (AGEBNCIA REFORMA)
Históricamente obtener un puntaje perfecto en el examen de admisión a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) era un hecho excepcional; sin embargo, tras la aplicación de la prueba en línea, estos resultados se dispararon, según estadísticas de la propia institución y observaciones de expertos.
En 2025, cuatro aspirantes alcanzaron los 120 aciertos en todo el concurso de selección; para 2026, tan solo en la carrera de Médico Cirujano se registraron nueve puntajes perfectos, lo que representa un incremento de más del 100 por ciento, de acuerdo con el análisis del doctor en Biología Experimental, Luis Ángel Maciel Barón.
El especialista, quien desde 2022 analiza los resultados publicados por la Dirección General de Administración Escolar (DGAE), sostiene que el cambio no se limita al aumento de puntajes perfectos. A partir de variables como el número de aciertos, la distribución de los resultados, los puntajes mínimos de ingreso y el comportamiento por carrera, identificó cambios que, a su juicio, rompen con el patrón observado en procesos anteriores.
De acuerdo con la revisión que realizó de los resultados publicados entre 2022 y 2025, el examen mantenía un comportamiento relativamente estable. La mayor concentración de aspirantes se ubicaba entre los 50 y 60 aciertos; alrededor del 85 por ciento obtenía menos de 70 respuestas correctas y solo cerca del 5 por ciento superaba los 100 aciertos. A partir de ese punto, el número de aspirantes disminuía conforme aumentaba el puntaje, una tendencia que, según explicó, se repetía año con año.
Al comparar los resultados de 2026 con los de años anteriores, Maciel detectó lo que denomina una "anomalía estadística", que se refiere a un resultado que rompe con el comportamiento que los datos habían mostrado de forma constante durante años. Explicó que, mientras entre 2022 y 2025 los resultados seguían una distribución similar año con año, en este 2026 la gráfica cambió de forma atípica.
De acuerdo con el especialista, en lugar de observar una sola concentración de puntajes, como ocurría históricamente, aparecieron dos grupos claramente diferenciados dentro de la misma población de aspirantes. Al primer grupo lo describió como el comportamiento esperado, con resultados similares a los registrados en años anteriores; el segundo, en cambio, concentra una cantidad inusual de calificaciones altas, principalmente entre los 105 y 112 aciertos.
"En estadística, cuando aparece una distribución bimodal, normalmente nos sugiere que la población presenta dos comportamientos distintos", explicó.
A partir de ese comportamiento, Maciel planteó la hipótesis de que una parte de los aspirantes habría presentado el examen en condiciones similares a las de años anteriores, es decir, de forma presencial, mientras que otro grupo pudo haber contado con algún tipo de asistencia durante la prueba, ya fuera mediante terceros o herramientas tecnológicas.
El especialista también destacó el aumento de los puntajes perfectos. Explicó que antes de 2023 obtener los 120 aciertos era un resultado extremadamente poco frecuente. A partir de ese año comenzaron a registrarse algunos casos, aunque generalmente eran entre dos y cuatro aspirantes.
Para 2025, señaló que hubo cuatro aspirantes con puntaje perfecto considerando todo el concurso de admisión. En 2026, indicó que únicamente en la carrera de Médico Cirujano se registraron nueve aspirantes con 120 aciertos y estimó que el total del concurso podría ubicarse entre 12 y 14 casos.
Otro dato que llamó su atención fue el incremento de aspirantes con cero respuestas correctas. Maciel identificó 14 casos y planteó como hipótesis que algunos participantes pudieron haber presentado el examen únicamente para extraer las preguntas y filtrarlas posteriormente. Explicó que este tipo de conducta era más difícil cuando la prueba se aplicaba de manera presencial, ya que los aplicadores verificaban que las hojas de respuestas estuvieran completas antes de recibir el examen.
Lidera Medicina el salto de notas perfectas
Uno de los casos que analizó fue la carrera de Médico Cirujano, la de mayor demanda de la UNAM. Explicó que históricamente esta licenciatura ya presentaba un comportamiento distinto al resto debido a su alta competitividad, por lo que era común observar puntajes más elevados.
No obstante, señaló que en 2025 aproximadamente el 9 por ciento de los aspirantes obtuvo más de 100 aciertos, mientras que en 2026 esa proporción aumentó al 29 por ciento, es decir, un incremento de 20 puntos porcentuales que calificó como "muy extraño".
Recordó que, en términos generales, la UNAM admite alrededor del 10 por ciento de quienes presentan el examen de admisión, pero en Medicina el porcentaje se reduce aproximadamente al uno por ciento. Por ello, consideró que cualquier alteración en el comportamiento de los puntajes resulta más visible en esa carrera.
El problema va más allá de las estadísticas
Aunque su análisis se centra en el comportamiento de los resultados, Maciel sostuvo que el problema rebasa el examen de admisión y refleja deficiencias estructurales del sistema educativo.
"Son estudiantes que primero les falló el sistema educativo y, segundo, les está fallando también un sistema de preparación para el examen. Entonces yo veo que los aspirantes terminarían siendo dobles víctimas", afirmó.
Asimismo, el especialista consideró que muchos aspirantes recurren a apoyos indebidos porque sienten que no cuentan con los conocimientos o las herramientas suficientes para competir por un lugar en la universidad.
"Creo que muchos aspirantes recurren a buscar este tipo de apoyos o intentar burlar el examen, quizás porque ellos mismos sienten que no tienen los conocimientos o habilidades para poder presentar el examen por sí mismos", explicó.
La transición al examen en línea debió ser gradual
Si bien reconoció que el cambio del examen presencial a la modalidad en línea buscaba ampliar la inclusión de los aspirantes -al facilitar el acceso a quienes viven lejos de las sedes universitarias o enfrentan dificultades para trasladarse-, Maciel consideró que la transición debió implementarse de forma gradual.
A su juicio, la UNAM pudo comenzar con pruebas piloto, grupos reducidos o incluso una modalidad híbrida antes de extender el examen en línea a toda la población aspirante.
También consideró que, para dar certeza sobre el proceso, la Universidad debería transparentar información como los tiempos de resolución de cada examen, las versiones aplicadas en cada horario y comparativos estadísticos con años anteriores que permitan evaluar si existieron comportamientos fuera de lo esperado.
Golpea la duda a los aspirantes honestos de la UNAM
Maciel sostuvo que la controversia también afecta a quienes presentaron el examen conforme a las reglas. Consideró que la suspensión del proceso de ingreso los mantiene en la incertidumbre sobre si conservarán su lugar o deberán volver a presentar la prueba.
Además, advirtió que la polémica ha generado un estigma sobre toda la generación de ingreso 2026.
"Ahora a todos se les está tachando de tramposos, aunque sabemos que no todos cometieron trampa", expresó.
Por ello, sostuvo que cualquier decisión que tome la UNAM debe priorizar la transparencia y la credibilidad del proceso, para que quienes obtuvieron su lugar legítimamente puedan demostrar que ingresaron por méritos académicos.
"Todos los aspirantes, hayan sido seleccionados o no, deberían exigir transparencia en el proceso para que justamente estos estigmas se vayan diluyendo", concluyó..