Archivo - La atleta vencedora de la prueba, Zewditu Aderaw (c), la segunda en llegar Alemitu Tareku (i) y la tercera corredora, Ayinadis Teshome (d) - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo
CIUDAD DE MÉXICO 26 Ago. (Agencia Reforma) -
Las piernas de corredores africanos, en este caso de Kenia, volvieron a imponer su ritmo en el Maratón de la Ciudad de México, recorrido que cada vez se ve más lejano para los anfitriones.
Desde el kilómetro dos los kenianos impusieron el ritmo en el trazado citadino que en su edición XLI se desarrolló a una temperatura promedio de 13 grados centígrados, ideal para un buen desempeño en las calles de la capital del País, las cuales se quedaron con ganas de ver a un mexicano en los primeros lugares.
Rhonzas Kilimo dominó un pequeño pelotón con otros cuatro de sus compatriotas, aunque soltó la punta pasado el kilómetro 25, cuando empezó a rezagarse inexplicablemente dejando el liderato a Francis Cheruiyot. Pero éste tampoco mantuvo el paso cediendo a su vez la posición de honor a Edwin Kiptoo más allá del kilómetro 35, aunque en el inter corrieron codo a codo.
Cuando parecía que Edwin, campeón en 2022, y Francis harían el 1-2 apareció Leonard Langat con un mejor cierre en los últimos dos kilómetros y fue él quien cruzó segundo la meta, para repetir así su actuación de 2023, dejando a Cheruiyot en la tercera posición. Podio completo para Kenia.
Tomás Luna, el mejor mexicano al terminar en la novena posición, reconoció que los kenianos imponen su ley en el maratón de la CDMX.
"Desde el kilómetro dos ya nos habían abierto (sacado) 100 metros y es otro nivel el de los extranjeros que llegan a la competencia", expuso Luna.
Cerca de 30 mil participantes en ambas ramas tomaron la salida del 42K capitalino, que para no desentonar con la rama varonil, en las mujeres también ganó una keniana, Fancy Chemutai.