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GUADALAJARA 27 Nov. (Agencia Reforma) -
El escritor Jordi Sierra i Fabra (Barcelona, 1947), está orgulloso de una crítica peculiar que consiguió su reciente libro, El Misterioso Caso de la Desaparición del Pastel de Chocolate, que es haber sido considerado como un niño por uno de sus lectores.
"Hace cuatro o cinco meses vino una mamá y me dijo que su hijo le preguntó 'mamá, ¿este libro en verdad lo hizo un señor de 70 años? Es que parece que lo ha escrito un niño'. No hay mayor elogio en la vida que ese, que un niño crea que el libro lo hizo un niño como él (...) yo creo que me puedo morir con eso.
"Eso es ser artista, conseguir meterte en la piel de tu libro y hacer que sientan como tú te sientes cuando haces las cosas. Los libros no se escriben, se sienten", dijo el escritor español, autor de literatura infantil, juvenil y de adultos, con títulos como Las Chicas de Alambre y Campos de Fresas.
Durante la presentación de su nueva obra, la cual sigue al personaje de Catalina, una niña muy lista cuyo sueño es ser escritora de misterio, pero que necesita inspiración porque en su pueblo nunca pasa nada, hasta que desaparece el pastel de chocolate de la señora Herminia, el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil (de España) 2007, recordó su propia historia de vida.
"La gente me pregunta cómo superé la tartamudez, pues yo de niño no podía hablar. Lo superé porque me ayudó mucho un libro, El Manantial, de Ayn Rand, y desde entonces dije 'yo seré como el personaje'. A los ocho años le dije a mis papás que quería ser escritor, y mi padre me prohibió escribir, así que Catalina heredó lo que yo soñaba en aquel momento. Catalina también heredó esa forma de ser mía, de que me importa un pito lo que digan los demás", comentó el creador de la Fundación Jordi Sierra i Fabra, que impulsa proyectos culturales y educativos relacionados con el arte en general.
El escritor de más de 500 libros, quien divirtió al público con su sentido del humor, también abordó otros temas, como su rechazo a vivir de la fama en lugar de la propia escritura, la vida solitaria que conlleva ser escritor, su preferencia por no escribir textos muy prolongados y recordó que su esposa falleció hace exactamente un año atrás, lo que le hizo quebrar la voz.
El Misterioso Caso de la Desaparición del Pastel de Chocolate está disponible en el stand de Ediciones SM, en la FIL