Cestas de fruta - COMUNIDAD DE MADRID
MONTERREY 7 Dic. (Agencia Reforma) -
El aroma de más de 20 toneladas de frutas y verduras inundó ayer la Basílica de Guadalupe como recuerdo del delicado aroma que habrían desprendido las rosas que el Beato Juan Diego recolectó en su tilma en el Cerro del Tepeyac, en 1531.
Frente a la imagen de la Virgen Morena, en su templo de la Colonia Independencia, desfilaron comerciantes y trabajadores, todos cargando al hombro cajas, rejas y costales de papa, plátano, tomate, zanahoria, manzana, limón, cebolla, lechuga, brócoli, melón...
Las ofrendas -fruto de su trabajo- fueron poco a poco acomodándose en el altar y en los pasillos laterales de una Basílica abarrotada de fieles, quienes aplaudieron ante este moderno milagro de la multiplicación de los panes.
"¡Viva la Virgen de Guadalupe! ¡Viva la Reina del Cielo! ¡Viva Cristo Rey!", exclamó uno de los peregrinos al ingresar a la iglesia.
Casi una hora duró la descarga del regalo a la Guadalupana desde un tráiler de color blanco y varias camionetas de redilas, unidades que encabezaron la peregrinación del Mercado de Abastos Estrella, que se realiza desde hace unas seis décadas.
La procesión que llevó esta ofrenda inició a las 13:15 horas frente a la bodega 321 de la central de víveres de Avenida Los Ángeles, en San Nicolás, donde unos 400 peregrinos, la mayoría trabajadores y sus familias, recibieron camisetas alusivas al festejo.
Los rosarios, los cánticos a la Virgen de Guadalupe y hasta "La mujer que yo amo", tema que Juan Gabriel dedicó a la Morenita del Tepeyac y que se escuchó desde la bocina de una camioneta, acompañaron a los devotos en su recorrido.
Tras caminar por Los Ángeles, Guerrero, Colón y Juan Méndez, los peregrinos arribaron dos horas después al Mesón Estrella, casi frente a los templos del Perpetuo Socorro y Dolores, donde descansaron unos minutos.
Ahí, a los jóvenes matachines iniciales, de la danza de San Judas Tadeo de la Colonia Constituyentes de Querétaro, se les unieron los de San Judas Tadeo de la Colonia Tierra y Libertad.
Kenia Lizbeth Franco, de 10 años, y Samuel Velasco, de 16, quienes representaron a la Virgen y Juan Diego subidos en la plataforma del tráiler, aprovecharon la parada para comer un lonche y una fruta.
Al reiniciar, ya por Pino Suárez rumbo a la Independencia, la columna se alargó por unos 600 metros provocando claxonazos a su paso por el cierre momentáneo de calles.
A las 16:10 horas, el sonido de los tambores, anunció la llegada de los peregrinos a la Basílica. Muchos de ellos se apresuraron a bajar las frutas y las verduras, y en fila las llevaron hasta el altar.
"La peregrinación del Mercado de Abastos Estrella y Mesón Estrella es para dar gracias a Dios y a la Virgen por la vida, por todo lo que nos ha dado", dijo don Fidel Pedraza Áncer, de 82 años.
El organizador vitalicio de esta marcha devota, apenas una de las 439 que tiene registradas el Municipio de Monterrey durante el mes, recordó que desde antes de los años 50 ya se realizaban peregrinaciones guadalupanas, aunque en esas épocas partían desde el céntrico mesón.
Los peregrinos fueron recibidos por el Arzobispo Rogelio Cabrera López, el Obispo Auxiliar Alfonso Miranda Guardiola y Eduardo Mayorga, Rector de la Basílica, quienes concelebraron la Eucaristía.
Cabrera López agradeció la ofrenda que se destinará a los programas eclesiales que brindan alimento a población vulnerable.
"La generosidad es un valor humano, pero también es un valor espiritual. Que el egoísmo no nos haga negativos, que siempre nuestro corazón sea generoso. Que la mesa del altar se extienda a todos los hogares de nuestra Arquidiócesis, de México y del mundo".