Publicado 04/02/2026 06:42

Las autoridades de Libia hacen un llamamiento a la calma tras el asesinato de Saif al Islam, hijo mayor de Gadafi

La Fiscalía asegura que hay una investigación en marcha y que busca "identificar un círculo de sospechosos"

Archivo - FILE - Rebels have rolled into the Libyan capital, Triploi, seeming to put an end to the regime of Col. Muammar Qadhafi and reportedly capturing his sons Mohammed Qadhafi and Saif al-Islam Qadhafi. Pictured: Feb. 26, 2006 - Vienna, Austria - SAI
Archivo - FILE - Rebels have rolled into the Libyan capital, Triploi, seeming to put an end to the regime of Col. Muammar Qadhafi and reportedly capturing his sons Mohammed Qadhafi and Saif al-Islam Qadhafi. Pictured: Feb. 26, 2006 - Vienna, Austria - SAI - Europa Press/Contacto/vl1 - Archivo

MADRID, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Consejo Presidencial de Libia, principal organismo de las autoridades internacionalmente reconocidas en el país, ha hecho este miércoles un llamamiento a la calma tras el asesinato de Saif al Islam, hijo del fallecido líder libio Muamar Gadafi, y ha pedido "esperar" a los resultados de las investigaciones, sin que por ahora nadie haya reivindicado la autoría de su muerte.

El organismo ha mostrado su "profundo pesar" por el incidente y ha recalcado que la Fiscalía ya ha abierto una investigación al respecto "para determinar las circunstancias y causas del incidente". "Hacemos un llamamiento a todas las fuerzas políticas a esperar la evolución de los resultados de la investigación oficial, que seguiremos de cerca para garantizar que no haya impunidad", ha dicho.

Así, ha subrayado a través de un comunicado publicado en sus redes sociales que "entiende los motivos de preocupación" tras el asesinato de Saif al Islam y ha expresado su deseo de que las pesquisas sean completadas "rápido", al tiempo que ha insistido en la necesidad de que todas las partes "moderen el discurso y rechacen cualquier incitación".

El organismo ha apuntado además que el objetivo del asesinato de esta destacada figura en Libia sería "socavar los esfuerzos de reconciliación nacional" y el impulso destinado a "celebrar unas elecciones libres y justas en las que el pueblo elija a sus líderes".

"Libia no está gobernada por la violencia ni está construida sobre el miedo y las ejecuciones extrajudiciales", ha zanjado, después de que la Fiscalía confirmara que un equipo de forenses se había desplazado a la vivienda de Saif al Islam y comprobado que había sido asesinado a tiros.

La Fiscalía ha manifestado en sus redes sociales que los expertos "han empezado a recopilar pruebas" y a "hablar con testigos y con cualquiera que pueda esclarecer el incidente", antes de reseñar que los investigadores trabajan para "identificar un círculo de sospechosos en la comisión del crimen" de cara a la apertura de procedimientos contra los responsables.

El asesinato de Saif al Islam fue anunciado a última hora del martes por su abogado, Abdulá Ozman Abdurrahim, quien detalló que el hijo de Gadafi fue asesinado por cuatro personas armadas no identificadas que lograron irrumpir en su vivienda en la ciudad de Zintan, al suroeste de la capital, Trípoli.

Abdurrahim hizo además un llamamiento a la comunidad internacional, a Naciones Unidas y otras instancias internacionales a "asumir sus responsabilidades legales y morales y exigir la apertura de una investigación "independiente y transparente" sobre su muerte, argumentando que la misma supone una amenaza a la "paz y estabilidad" en el país africano.

Posteriormente, la Brigada de Combate 444 --una unidad que opera bajo el Gobierno de Unidad Nacional-- ha negado tener algo que ver con los acontecimientos en Zintan tras las acusaciones vertidas contra el grupo a través de redes sociales y ha asegurado en un comunicado que no tiene "fuerza militar" suficiente para llevar a cabo este tipo de acciones.

El hijo mayor de Gadafi, quien fue considerado en el pasado como un posible sucesor de su padre --capturado y ejecutado en octubre de 2011 durante un levantamiento armado en el marco de la 'Primavera Árabe', fue condenado a muerte por un tribunal libio por cargos de crímenes de guerra cometidos precisamente durante dicho conflicto.

Sin embargo, una milicia afín a las autoridades instauradas en el este del país --respaldadas por el Ejército Nacional Libio, encabezado por Jalifa Haftar--, le pusieron en libertad en 2017 tras seis años en sus manos, una medida criticada por el Gobierno reconocido internacionalmente, que cargó contra la "amnistía" aprobada por el Parlamento con sede en Tobruk.

Saif al Islam, sobre quien además pesa una orden de arresto emitida por el Tribunal Penal Internacional (TPI), se presentó en 2021 a las elecciones presidenciales convocadas para ese año, que fueron finalmente canceladas, sin que hasta ahora se haya fijado una nueva fecha para la celebración de los comicios.

Libia continúa en estos momentos dividida en dos administraciones después de que la Cámara de Representantes diera por finalizado el mandato de Abdul Hamid Dbeibé por el aplazamiento de las citadas presidenciales --dando por roto el acuerdo destinado a garantizar la unificación-- y nombrara otro primer ministro, algo rechazado por el Gobierno de Trípoli, que sigue siendo el reconocido a nivel internacional.

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