Publicado 02/11/2026 19:36

Cerca de 38.000 trabajadores participan en la primera oleada de protestas en el metal y la electricidad alemanas

02 November 2026, Berlin: IG Metall (IGM) members gather around a fire barrel outside the Siemens Energy plant on Huttenstrasse in Berlin, waving union flags as warning strikes begin in Germany's metal and electrical industries. Photo: Soeren Stache/dpa
02 November 2026, Berlin: IG Metall (IGM) members gather around a fire barrel outside the Siemens Energy plant on Huttenstrasse in Berlin, waving union flags as warning strikes begin in Germany's metal and electrical industries. Photo: Soeren Stache/dpa - Soeren Stache/dpa

FRÁNCFORT 3 Nov. (DPA/EP) -

El principal sindicato alemán, IG Metall, ha iniciado una primera oleada de huelgas en el marco de una negociación colectiva en los sectores metalúrgico y eléctrico, sumando la participación de 38.000 trabajadores en 220 acciones de protesta ejecutadas este lunes en sus centros de trabajo.

El sindicato más grande del país ha anunciado que ha convocado a miles de trabajadores a realizar paros con poca antelación en más de 2.000 centros de trabajo en todo el país, de aquí a finales de la semana.

Durante el fin de semana ya se produjeron algunas acciones de menor escala en centros de trabajo específicos, afectando a los turnos de fin de semana y nocturnos, pero este lunes miles de sindicalistas han salido a la calle para expresar sus reivindicaciones.

Entre las múltiples manifestaciones ha destacado una marcha en la ciudad de Coblenza, en el oeste del país, mientras que en Berlín, la huelga comenzó durante la noche en Siemens Energy con un paro de una hora. A lo largo del día, se han sucedido interrupciones de la actividad en empresas como Mercedes-Benz, Rheinmetall y Siemens Mobility, entre otras. Asimismo, está previsto que las protestas se intensifiquen este martes.

Sectores industriales clave, como la automoción, la ingeniería mecánica, la electrónica y la producción metalúrgica, se están viendo afectados por estos paros temporales, centrados en las condiciones laborales y los salarios de cerca de 3,7 millones de empleados, amparados por el convenio colectivo regional de los sectores metalúrgico y eléctrico. Hasta la fecha se han celebrado dos rondas de negociación, sin que se vislumbre un acuerdo.

Por su parte, el sindicato exige un aumento salarial del 5% para un periodo de doce meses, además de garantías para el mantenimiento del empleo y de los centros de trabajo. Sin embargo, la patronal ha calificado estas medidas de "gestos de fuerza inapropiados" y ha presentado, en contraste, una propuesta que incluye un pago único para el próximo año y un incremento salarial del 1,3% a partir de julio de 2028, justificando esta oferta a la baja en base a la situación económica que atraviesa actualmente Alemania.

"No aceptaremos eso", ha advertido el representante sindical Knut Giesler, subrayando que "la oferta de la patronal está muy por debajo de la tasa de inflación, a pesar de que la economía empieza a mostrar los primeros signos de recuperación". Al hilo, ha agregado que la oferta actual no compensa el aumento del costo de vida ni ofrece perspectivas de inversión, seguridad laboral o futuro para los centros industriales.

A su vez, la asociación patronal Gesamtmetall ha considerado que los elevados costos laborales son una de las diversas razones de la desindustrialización que atraviesa Alemania, donde desde 2019 se han perdido 350.000 puestos de trabajo en los sectores metalúrgico y eléctrico, mientras que otros 300.000 se encuentran amenazados debido a que las empresas están operando por debajo de su capacidad.

"Para revertir esta tendencia, es necesario reducir los costes en el país en lo que respecta a impuestos, energía, burocracia y costos laborales", ha defendido el director ejecutivo, Oliver Zander.

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