Publicado 08/11/2026 03:50

El marido de Narges Mohammadi desea que la victoria demócrata acerque el fin de la guerra entre EEUU e Irán

Alerta de que si su mujer vuelve a la cárcel a cumplir su sentencia su salud "estará en peligro"

El marido de la premio Nobel de la Paz iraní Narges Mohammadi, Taghi Rahmani.
El marido de la premio Nobel de la Paz iraní Narges Mohammadi, Taghi Rahmani. - FINESTRES ENSAYOS

BARCELONA, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -

El marido de la premio Nobel de la Paz 2023, la iraní Narges Mohammadi, Taghi Rahmani, ha deseado que la victoria de los demócratas en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos sea "un inicio" para el fin de la guerra de EE.UU. e Irán.

Así se ha pronunciado en una entrevista con Europa Press antes de presentar en Barcelona el libro de su esposa 'Una mujer nunca deja de luchar' (Finestres Ensayos), un texto que escribió en las diversas prisiones iraníes en las que ha estado encerrada y en el que narra los malos tratos recibidos, así como anécdotas y episodios de su vida y reflexiones sobre la lucha por la igualdad, la democracia y los derechos humanos.

"Esperamos, deseamos que los demócratas puedan presionar y que hagan todo lo posible para que la guerra se acabe. Es una condición necesaria para que el movimiento en Irán pueda volver a levantarse", ha expresado Rahmani, que ha lamentado que no tienen perspectivas de que esto pueda ocurrir de manera inmediata.

Considera que la situación de las relaciones internacionales en Irán es muy difícil "porque el régimen de Irán tiene malas relaciones con todos, tanto demócratas como republicanos", por lo que ve complicado que haya un espacio para la paz.

Rahmani ha valorado positivamente la postura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con respecto a la guerra, "porque la ha condenado y se ha alejado" de ella, y ha reclamado a los países occidentales que basen sus relaciones con Irán en la exigencia de los derechos humanos.

EN ARRESTO DOMICILIARIO

Mohammadi, de 52 años, estaba encarcelada cuando le concedieron el Nobel de la Paz, y actualmente se encuentra en arresto domiciliario y con el pasaporte retenido después de sufrir en marzo un ataque al corazón, y su marido ha explicado que ahora se encuentra mejor, pero aún tiene que volver a la prisión para "terminar los 10 años que le quedan".

Ha señalado que él y sus hijos mellizos, Ali y Kiana, que están exiliados en París y no pueden volver a Irán porque serían detenidos, están "muy preocupados porque si Narges vuelve a la cárcel, a nivel de salud será muy difícil para ella y estará en peligro", por lo que están haciendo todo lo posible para que no tenga que volver a prisión.

Su contacto con ella es ocasional y por teléfono, y Rahmani ha lamentado que se ejerce doble presión sobre su mujer en la cárcel al restringirle las comunicaciones con sus hijos, tras lo que ha detallado que estuvo 5 años consecutivos sin poder hablar con ellos y se perdió "5 años de infancia de sus hijos".

En el discurso, que leyeron sus hijos, cuando le entregaron el Premio Nobel de la Paz en 2023, Mohammadi afirmó que el régimen había alcanzado su nivel más bajo de legitimidad y apoyo popular y que la aparición de cualquier elemento catalizador permitiría una transformación de Irán.

Preguntado por si ve posible que esto ocurra próximamente, su marido ha respondido que con la guerra ha bajado el ritmo de las protestas, pero se mantiene el descontento de los ciudadanos: "La población de Irán está descontenta con este régimen y esto no tiene otro remedio que terminar de alguna forma".

EJECUCIONES DIARIAS

Rahmani ha señalado que, con la guerra, Irán se ha convertido en un régimen militar, y se ha recrudecido contra la población contraria a la República Islámica y también contra los presos: "Hay una represión muy fuerte militar contra la población y también con más fuerza contra los presos. El régimen ha aumentado el número de ejecuciones en Irán prácticamente a diario".

De hecho, ha asegurado que la guerra ha provocado de la lucha de la resistencia iraní y de los movimientos sociales se paralice, y ha añadido que a la práctica se vive un Estado de sitio en el que las protestas pueden conllevar "consecuencias absolutamente terribles".

Su mujer es una de las líderes del movimiento 'Mujer, Vida y Libertad' que lucha por la igualdad en Irán, y ha explicado que, pese a la guerra, las mujeres iraníes siguen luchando: "Las mujeres de Irán son amantes de libertad y quieren conseguir sus derechos. Y esto es imposible de parar. Es un movimiento absolutamente diario. Las mujeres siguen y no van a parar hasta no conseguir sus derechos".

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