Experto subraya que la mayoría de las personas con cálculos biliares nunca desarrollará síntomas - HOSPITAL RUBER INTERNACIONAL
MADRID, 20 Jul. (EUROPA PRESS) -
El jefe del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del Hospital Ruber Internacional de Madrid, el doctor César Canales Bedoya, ha explicado que "la mayoría de las personas con cálculos biliares nunca desarrollará síntomas y, en estos casos, la actitud suele ser conservadora".
"Solo determinadas situaciones especiales hacen recomendable una cirugía preventiva", ha señalado al respecto de los cálculos en la vesícula biliar, que son conocidos médicamente como colelitiasis y que constituyen una de las enfermedades más frecuentes del aparato digestivo. De hecho, se estima que afectan, aproximadamente, al 10 por ciento de los hombres y al 15 por ciento de las mujeres.
Esta es una prevalencia que aumenta con la edad hasta superar el 20 por ciento entre los 60 y los 65 años. "Sin embargo, aunque muchas personas conviven con ellos sin presentar síntomas, no todos los casos requieren tratamiento quirúrgico", ha insistido en este sentido.
Así, entre esas excepciones, Canales Bedoya ha puesto de manifiesto que se encuentran pacientes inmunodeprimidos, personas con anemia hemolítica, pólipos vesiculares de cierto tamaño o aquellos con mayor riesgo de desarrollar cáncer de vesícula.
De este modo, ha subrayado que el escenario cambia cuando los cálculos comienzan a producir clínica, siendo el síntoma más habitual un intenso dolor localizado en la parte superior derecha del abdomen, que suele aparecer tras comidas copiosas y puede irradiarse hacia la espalda, acompañado en ocasiones de náuseas y vómitos.
"Cuando la colelitiasis se vuelve sintomática, la recomendación actual es realizar una colecistectomía laparoscópica", ha concretado, para añadir que "retrasar el tratamiento puede favorecer la aparición de complicaciones potencialmente graves". Entre estas, ha destacado la colecistitis aguda, los episodios repetidos de inflamación de la vesícula, la pancreatitis y la colangitis, una infección de la vía biliar principal.
COLECISTECTOMÍA POR LAPAROSCOPIA
Además, y aunque el riesgo absoluto es bajo, ha sostenido que la presencia prolongada de cálculos también se ha relacionado con un aumento del riesgo de cáncer de vesícula, ante lo que la colecistectomía por laparoscopia, es decir, la extirpación de la vesícula mediante pequeñas incisiones, constituye el tratamiento de elección cuando existe indicación quirúrgica.
"La cirugía laparoscópica nos permite ofrecer al paciente una recuperación mucho más rápida, menos dolor postoperatorio, menor riesgo de infección y un mejor resultado estético respecto a la cirugía abierta", ha declarado al respeto, al tiempo que ha recordado que la vesícula "no es un órgano imprescindible". "Tras la intervención, las alteraciones funcionales son mínimas y la gran mayoría de los pacientes recupera su calidad de vida sin limitaciones relevantes", ha explicado.
En este sentido, desde el Hospital Ruber Internacional han informado de que su Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo cuenta con una amplia experiencia en el tratamiento quirúrgico de la colelitiasis mediante cirugía laparoscópica, procedimiento que forma parte de su práctica asistencial habitual y es realizado por un equipo especializado integrado por los doctores Carlos Moreno, Javier Die, Jesús Igea y el citado especialista.
Junto a ello, han señalado que en los últimos años se han desarrollado técnicas destinadas a extraer únicamente los cálculos, preservando la vesícula, pero Canales Bedoya ha advertido de que estos procedimientos "tienen un papel muy limitado". "La enfermedad no reside únicamente en las piedras", por lo que "existe una alteración funcional e inflamatoria de la vesícula que favorece la formación de nuevos cálculos", ha afirmado.
"Por eso, cuando solo se extraen las piedras, existe un elevado riesgo de recidiva y muchos pacientes terminan necesitando igualmente la extirpación de la vesícula", lamenta, destacando que "lo mismo ocurre con la litotricia extracorpórea mediante ondas de choque, una técnica que apenas se emplea en la actualidad debido a la elevada tasa de recurrencia y a la frecuencia de nuevos episodios de cólico biliar".
Con todo, ha concluido que "la colecistectomía laparoscópica es una cirugía segura, estandarizada y ofrece una excelente calidad de vida posterior". "Hoy, continúa siendo el tratamiento de elección para los pacientes con colelitiasis sintomática o con indicación quirúrgica", ha finalizado.