Archivo - Mujer enferma con gripe. - LJUBAPHOTO/ISTOCK - Archivo
MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -
La doctora del equipo asistencial y de calidad clínica de Sanitas Dental, Lorena Trinidad Bueno, ha advertido de que el debilitamiento del sistema inmunitario y la inflamación provocados por infecciones respiratorias pueden empeorar problemas bucales previos, como la enfermedad periodontal.
"Cuando existen encías inflamadas o sangrantes, la recuperación puede prolongarse si no se presta atención a la salud oral", ha señalado la experta.
En este contexto, ha subrayado que las infecciones respiratorias como la gripe o la COVID-19 siguen siendo frecuentes en esta época del año. Durante estos episodios, añade, el organismo dirige una parte relevante de sus defensas a combatir el virus, lo que puede repercutir en otras áreas del cuerpo, incluida la salud bucodental. Durante estos episodios es común experimentar sequedad bucal, inflamación de encías, aftas o un aumento de la sensibilidad dental.
"Durante una infección respiratoria, la fiebre, la congestión nasal y determinados tratamientos farmacológicos provocan una disminución de la saliva, lo que deja la boca más vulnerable frente a bacterias y hongos", ha explicado Alfonso Marco, jefe de servicio de Urgencias del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.
La reducción del flujo salival limita la capacidad natural de la boca para limpiarse y neutralizar los ácidos, lo que favorece la aparición de caries, gingivitis y mal aliento.
Además, la respiración oral asociada a la congestión nasal incrementa la sequedad bucal y puede provocar irritación de las mucosas. Este fenómeno es especialmente habitual cuando la congestión se prolonga durante varios días, algo frecuente en los resfriados de cambio de estación. En algunos casos también pueden aparecer alteraciones del gusto, sensación de ardor en la cavidad oral o pequeñas lesiones en la lengua y en el interior de las mejillas.
CAMBIAR EL CEPILLO DE DIENTES TRAS UNA INFECCIÓN
Ante esta situación, los especialistas de Sanitas Dental recomiendan una serie de medidas para proteger la salud bucodental durante episodios de resfriado u otras infecciones respiratorias comunes en esta época. Así, aconsejan mantener la higiene oral a pesar del malestar. El cansancio o el dolor general pueden llevar a descuidar el cepillado, pero resulta esencial cepillarse los dientes al menos dos veces al día con una pasta fluorada y mantener el uso de hilo dental o cepillos interdentales.
Además, la fiebre, la respiración oral y algunos medicamentos reducen la producción de saliva. "Beber agua de forma regular, evitar bebidas azucaradas o alcohólicas y utilizar colutorios o geles específicos ayuda a mantener la boca hidratada y protegida", señalan.
También recomiendan reforzar la higiene de la lengua y sustituir el cepillo dental tras la infección. "Una vez superado el proceso, se aconseja cambiar el cepillo o el cabezal del cepillo eléctrico, ya que puede haber quedado contaminado con microorganismos", concluyen.