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MADRID, 20 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Ministerio de Sanidad estima que en 2025 trabajaban en España alrededor de 168.000 técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE), más de 136.000 en el ámbito sanitario del Sistema Nacional de Salud, de los que nueve de cada diez eran mujeres y la edad media se situaba en 47 años.
Así lo indica el informe 'Situación del Personal Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería en España. 2025', el primer análisis nacional específico sobre este colectivo que ha presentado este lunes el Ministerio de Sanidad.
No obstante, desde Sanidad subrayan que la estimación debe interpretarse con cautela, ya que no existe un registro único y homogéneo de TCAE en ejercicio.
El documento combina la información disponible en los registros y sistemas de información con los resultados de una encuesta en la que han participado más de 30.000 profesionales y analiza sus condiciones laborales, necesidades formativas, satisfacción profesional y bienestar emocional.
"Es la primera gran aproximación a la demografía de las TCAE en nuestro sistema, un elemento fundamental para anticipar las necesidades formativas y definir el desarrollo competencial y funcional que deben tener en el futuro", ha señalado el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla.
En este contexto, el análisis advierte sobre el envejecimiento de la población y el aumento de la cronicidad, la dependencia y los cuidados de larga duración. Entre 2014 y 2025, la población residente en España creció cerca de un 6 por ciento, al pasar de 46,5 a 49,1 millones de habitantes. En ese mismo periodo, el índice de envejecimiento aumentó un 31,4 por ciento, de 112,63 a 148,05, y el índice de dependencia de las personas de 65 o más años pasó de 27,53 a 31,73.
"Pese a que las cifras de TCAE han crecido durante este periodo, este análisis deja claro que la complejidad de los pacientes que atendemos ha aumentado notablemente, lo que se traduce en una doble o incluso triple carga de cuidados", ha apuntado la responsable del Comité Nacional de Cuidados, Paloma Calleja.
FALTA DE PROFESIONALES
Solo el 25,4 por ciento de las TCAE considera que siempre o casi siempre hay profesionales suficientes para prestar cuidados de calidad, mientras que cerca de tres de cada cuatro señalan que las limitaciones de plantilla dificultan la atención necesaria y aumentan la sobrecarga asistencial.
Asimismo, el 73,3 por ciento considera que su trabajo contribuye siempre o casi siempre a mejorar los resultados en salud. Sin embargo, una de cada cuatro profesionales afirma que tiene que dejar de realizar actividades propias del cuidado con esa misma frecuencia por falta de tiempo, lo que refleja el impacto de la sobrecarga sobre la atención prestada.
Aunque el 80 afirma que su trabajo tiene un elevado valor social y el 69 valora positivamente su profesión, solo el 9,57 por ciento cree que la población reconoce adecuadamente su labor siempre o casi siempre. Cuando la valoración se refiere al puesto de trabajo concreto, el porcentaje de respuestas positivas desciende al 57,8 por ciento.
Las condiciones laborales presentan, además, una elevada heterogeneidad. El 48 por ciento dispone de un contrato fijo y el 26,6 por ciento ocupa una plaza interina. A ello se suman diferencias retributivas entre comunidades autónomas que pueden alcanzar los 500 euros mensuales para profesionales con funciones equivalentes, así como jornadas semanales que oscilan entre las 35 y las 37,5 horas.
El informe señala que el riesgo de pérdida de profesionales no se limita a las jubilaciones. Si sus circunstancias personales se lo permitieran, el 38 dejaría la profesión en los próximos doce meses y otro 2,59 por ciento lo haría de manera inmediata.
Entre quienes se plantean abandonar, los principales motivos son el bajo salario, señalado por el 57,6 por ciento; la percepción de pertenecer a una profesión poco valorada, con el 49,3 por ciento, y la sobrecarga física, con el 45,2 por ciento.
CASI EL 40% PODRÍA PRESENTAR SÍNTOMAS COMPATIBLES CON DEPRESIÓN
Además, el 90,7 por ciento manifiesta cansancio o falta de energía al menos varios días a la semana y el 74,9 por ciento presenta problemas de sueño con esa misma frecuencia. Asimismo, el 37 por ciento de las TCAE presenta sintomatología compatible con depresión, frente al 30 por ciento observado entre profesionales de medicina y enfermería en la encuesta europea MeND de la Organización Mundial de la Salud, y el 24,38 por ciento presenta síntomas de ansiedad moderada o grave. En el ámbito sociosanitario, prácticamente la mitad de las profesionales presenta un nivel bajo de bienestar mental.
Los resultados apuntan también a la necesidad de actualizar la formación y adecuar las competencias a la realidad asistencial. El título de TCAE tiene una duración de 1.400 horas, frente a las 2.000 que caracterizan con carácter general a los ciclos formativos de grado medio, y es el único perfil de la familia sanitaria que mantiene una titulación de duración reducida respecto al modelo vigente.
El reconocimiento de las competencias es la principal prioridad para el 60,4 por ciento de las participantes, seguida de la adecuación de las cargas de trabajo y las plantillas, con el 52,6 por ciento, y del desarrollo de una carrera profesional específica, con el 43,2 por ciento.
En este punto, Padilla ha recordado que actualmente se encuentra en tramitación el real decreto que regula la formación de las TCAE, mientras que en el Congreso se tramita la propuesta de ley de dotación óptima y segura de profesionales de enfermería, que también incluye a este colectivo. "Además, en el proyecto de Estatuto Marco se contempla una reclasificación de las TCAE", ha concluido Padilla.