March 25, 2026, Memphis, Tn, United States of America: U.S President Donald Trump, signs an Elvis replica guitar with a golden sharpie during a tour of Graceland, the home of musical legend Elvis Presley, March 23, 2026, in Memphis, Tennessee. - Europa Press/Contacto/Molly Riley/White House
MADRID 26 Mar. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este miércoles que el Gobierno de Irán "tiene muchas ganas de llegar a un acuerdo", pero que no lo hacen público porque "creen que su propia gente los matará", ante un proceso negociador que ha aglutinado declaraciones contradictorias en los últimos días, en los que las autoridades iraníes han comenzado por negar cualquier contacto para, más adelante, apuntar a una propuesta de Washington rechazada por Teherán.
"Están negociando y tienen muchas ganas de llegar a un acuerdo, pero tienen miedo de decirlo porque creen que su propio pueblo los matará", ha afirmado el mandatario estadounidense en una cena de recaudación de fondos para la campaña de los miembros del Partido Republicano en la Cámara de Representantes.
Asimismo, el inquilino de la Casa Blanca también ha asegurado que "nunca ha habido un jefe de Estado que deseara ese puesto menos que el de jefe de Estado de Irán", que actualmente es Mojtaba Jamenei, quien ha sucedido como líder supremo a su padre, el ayatolá Alí Jamenei, muerto en el primer día de la ofensiva sorpresa lanzada por Estados Unidos e Israel. Trump ha llegado a afirmar que desde Irán le han pedido a él "que sea el próximo líder supremo". "No, gracias, no lo quiero", ha manifestado sobre su posición al respecto.
"También temen que los matemos nosotros", ha agregado el magnate republicano tras reiterar, como en las últimas semanas, que Estados Unidos está "ganando a lo grande" la guerra. "Nadie ha visto jamás nada parecido a lo que estamos haciendo en Oriente Próximo con Irán", ha agregado.
El inquilino de la Casa Blanca ha justificado la ofensiva, a la que se ha referido como "excursión al infierno", afirmando que es "algo que durante 47 años debería haber hecho cualquiera de los otros presidentes".
Ahora, su Administración "no tenía otra opción", ha continuado: "Lo que teníamos que hacer era deshacernos del cáncer. Teníamos que extirpar el cáncer. Y el cáncer era Irán con un arma nuclear. Y lo hemos extirpado. Ahora vamos a acabar con él", ha asegurado.
Asimismo, ha restado peso al impacto de la guerra sobre la economía y, en concreto, sobre el precio del petróleo, pese a que la pasada semana llegó a amenazar con bombardear centrales energéticas en Irán si las autoridades del país asiático no reabrían el estrecho de Ormuz.
"Pensé que sería mucho peor. Pensé que los precios de la energía, el precio del petróleo, subirían más. Pensé que la bolsa bajaría un poco", ha indicado, aunque ha quitado relevancia a tales preocupaciones: "A corto plazo no me importaba".
Sus declaraciones frente al Partido Republicano han llegado apenas unas horas después de que el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, haya afirmado que "no hay negociaciones ni conversaciones" con Estados Unidos para terminar con la guerra, aunque ha reconocido "mensajes" desde Washington que, con todo, no son "negociación ni diálogo".
En este sentido, el jefe de la diplomacia de Teherán ha alegado que el hecho de que el Ejecutivo estadounidense hable de negociaciones es "una admisión de derrota", tras pretender en anteriores ocasiones una "rendición incondicional".
Hasta el momento, las autoridades de Irán han confirmado en su último balance más de 1.500 muertos por la ofensiva de Israel y Estados Unidos, si bien la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, ha elevado la cifra a más de 3.300 fallecidos.