La secretaria general adjunta de la ONU, Rosemary DiCarlo - ROSEMARY DICARLO / X
MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -
La secretaria general adjunta de la ONU, Rosemary DiCarlo, ha terminado una visita de dos días a Afganistán en la que ha pedido a las autoridades fundamentalistas del país que levanten de una vez los vetos que han impuesto a las mujeres del país y que se han convertido en uno de los grandes impedimentos para normalizar las relaciones entre el régimen integrista y la comunidad internacional.
DiCarlo, secretaria general adjunta de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz, ha expresado "su preocupación por las restricciones impuestas al personal femenino afgano de la ONU, así como por las limitaciones más amplias al acceso de las mujeres a la educación, el trabajo y la vida pública, e instó a su levantamiento inmediato".
La secretaria general adjunta ha instado a los talibán a "cumplir con sus obligaciones internacionales necesarias para la reintegración de Afganistán a la comunidad internacional" tras el retorno de los integristas al poder en 2021.
DiCarlo, por último, ha elogiado el papel fundamental que desempeñan las mujeres afganas de la ONU en apoyo del pueblo afgano y expresó su solidaridad con ellas.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores talibán se ha limitado a valorar de forma positiva el encuentro mantenido entre DiCarlo y su titular, Amir Jan Muttaqi, y "avances" logrados por los fundamentalistas, "especialmente la gestión eficaz del retorno de millones de migrantes y la transparencia en la entrega de ayuda humanitaria".
"También elogió las acciones del Emirato Islámico en la lucha contra el narcotráfico, el tratamiento de las drogodependencias y otras áreas", según la nota del Ministerio.