VRANJE, March 26, 2026 -- Serbian President Aleksandar Vucic delivers a speech during a ceremony to commemorate the 27th anniversary of the NATO bombing of Yugoslavia and honor its victims in Vranje, Serbia, on March 24, 2026. Serbia on Tuesday held a ce - Europa Press/Contacto/Nemanja Cabric
MADRID, 5 Abr. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, ha denunciado este domingo que un importante gasoducto del país ha sido objeto de un acto fallido de sabotaje al descubrir las fuerzas de seguridad "explosivos de gran potencia" colocados en la zona.
Los explosivos han sido encontrados en el tramo del gasoducto Balkan Stream que atraviesa el municipio de Kanjiza, en la provincia septentrional de Voivodina, que abastece a gran parte del país y se extiende hacia el norte hasta la vecina Hungría.
En su cuenta de Instagram, Vucic ha confirmado que ha mantenido una conversación al respecto con el primer ministro húngaro, Viktor Orbán.
"El Ejército serbio ha logrado impedir un atentado contra los intereses vitales del país", ha añadido Vucic en comentarios transmitidos posteriormente por la radiotelevisión estatal serbia RTS.
Hay constancia de que han sido encontrados detonadores junto a los explosivos pero Vucic no ha querido dar más datos sobre su procedencia.
El gasoducto Balkan Stream es una prolongación del TurkStream y transporta gas ruso tanto a Serbia como a Hungría. Orbán ha confirmado que los dos líderes habían hablado, y dijo que había convocado un "consejo de defensa extraordinario" en Hungría para este domingo por la tarde.
El incidente se produce apenas una semana antes de que Hungría celebre unas elecciones cruciales que determinarán si Orbán puede prolongar sus más de 16 años en el poder.
La cuestión energética es un tema extremadamente sensible para ambos países en el marco de la guerra de Ucrania. Orbán lleva meses exigiendo a Kiev (hasta el punto de vetar la ayuda europea a Ucrania) que rehabilite el oleoducto de Druzhba mientras que Vucic ha salido recientemente de unas complicadas negociaciones sobre la única refinería del país, NIS, para escapar de las sanciones norteamericanas.
A diferencia de Hungría, Serbia no es miembro de la UE, pero está en negociaciones de adhesión. El caso es que Belgrado, un aliado de Rusia en los Balcanes, depende en gran medida del gas ruso porque importa unos seis millones de metros cúbicos al día a aproximadamente la mitad del precio de mercado.
LA OPOSICIÓN HÚNGARA DENUNCIA UN MONTAJE
La oposición húngara que lidera Peter Magyar, ahora mismo líder en las encuestas, ha asegurado por contra que este "hallazgo" no es más que un montaje que se llevaba cociendo desde hace tiempo.
"Llevamos semanas recibiendo señales de diversos lugares que indican que Viktor Orbán cruzaría otra línea roja con ayuda serbia y rusa tras sus anteriores operaciones fallidas de falsa bandera ", ha declarado Magyar, antiguo miembro del partido de Orbán y ahora líder del partido opositor Tisza.
"Varias fuentes apuntaron a que ocurriría 'accidentalmente' durante la Semana Santa, junto al gasoducto en Serbia. Y eso es precisamente lo que ha sucedido", ha asegurado.
Magyar exige además a Orbán que dé a conocer las conclusiones que alcanzará su reunión de seguridad de esta tarde e incluso ha pedido que sea invitado al encuentro dado que se ha declarado convencido de que será el próximo primer ministro e "independientemente de quién haya organizado esta provocación, la situación resultante deberá ser resuelta por un gobierno de Tisza".
"Asimismo, hago un llamamiento a Viktor Orbán para que deje de sembrar el pánico y provocar disturbios, al menos durante las fiestas, tal como lo han planeado sus asesores rusos", ha criticado.
Ocurra lo que ocurra, Orbán "no podrá impedir las elecciones del próximo domingo" ni evitar que "millones de húngaros pongan fin a las dos décadas más corruptas de la historia del país", ha concluido.
UCRANIA ASEGURA QUE NO TIENE NADA QUE VER Y APUNTA A RUSIA
De momento, el Gobierno ucraniano ha asegurado que no tiene nada que ver en este incidente. El portavoz de Exteriores, Georgi Tiji ha rechazado categóricamente cualquier implicación y apuntado a la posible intervención de Moscú, aliada de Orbán.
"Ucrania no tiene nada que ver con esto. Lo más probable es que se trate de una operación de falsa bandera rusa como parte de la fuerte injerencia de Moscú en las elecciones húngaras", ha indicado el portavoz.