October 9, 2026, DiyarbakÄR, Türkiye: DIYARBAKIR, TURKEY, OCTOBER 9, 2026: Supporters of the Peoples' Equality and Democracy Party (DEM Party) and the Platform of Democratic Institutions march through Diyarbakir under the slogan "Status, Peace, Freedom," - ArdÄL Batmaz / Zuma Press / Europa Press
MADRID, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -
La ONG Human Rights Watch (HRW), especializada en el seguimiento internacional de los Derechos Humanos, ha denunciado las restricciones que las autoridades sirias están imponiendo en el acceso de las mujeres en las instituciones del Estado, alegando un "preocupante patrón de actuaciones para restringir la presencia femenina".
Desde la organización avisan de que las autoridades sirias están imponiendo criterios de admisión que prohíben a las mujeres el acceso a la mayoría de titulaciones en dos nuevas universidades estatales centradas en defensa y seguridad, violando así las obligaciones internacionales de Siria acordadas desde que se formó el Gobierno de transición tras la caída de Bashar Al Assad en diciembre de 2024.
HRW señala que por un lado, los grados de Derecho, Economía y Gestión, y Ciencias Sociales en la Universidad Nacional de Defensa queda reservado exclusivamente a los hombres. Por otro lado, en la Universidad Siria de Ciencias de la Seguridad, las mujeres solo pueden optar a las titulaciones de ciberseguridad.
Sin embargo, las carreras de Magisterio, Educación Infantil y de Enfermería están reservadas de forma exclusiva a las mujeres. Asimismo, en las universidades orientadas a Defensa, las cuales exigen un servicio obligatorio militar, solo los varones pueden ingresar en las academias de los ejércitos de Tierra, Armada y Aire. El único área abierta a las mujeres es el Instituto Superior de Ciencias Aplicadas y Tecnología, el cual no contempla el servicio militar obligatorio.
"Las autoridades de Siria están reconstruyendo el Ejército y las fuerzas de seguridad sin contar con las mujeres", ha afirmado Hiba Zayadin, asesora principal de HRW para Siria. "Las mujeres no pueden formarse como oficiales e incluso se les impide estudiar para ser abogadas o administrativas de las Fuerzas Armadas. Se trata de discriminación pura y dura".
ta exclusión ya se reflejó en el noreste del país, donde las autoridades se negaron en agosto a permitir que las Unidades de Protección de las Mujeres (YPJ) --la rama femenina de las Fuerzas Democráticas Sirias, de liderazgo kurdo-- se integraran en el Ejército junto a los combatientes varones.
Según informa HRW, la presencia femenina ha ido perdiendo terreno en las instituciones públicas sirias desde diciembre de 2024. En las elecciones parlamentarias de octubre de 2025, las mujeres obtuvieron solo 6 de los 119 escaños en disputa en la Asamblea, lo que representa apenas el 5% del total. La enviada especial adjunta de la ONU para Siria señaló que la representación femenina fue ostensiblemente insuficiente durante todo el proceso.
Asimismo, denuncia que altos cargos sirios han cuestionado o descalificado abiertamente la presencia de las mujeres en la gestión pública. Hace casi dos años, el portavoz del Gobierno sugirió que las mujeres podrían no ser aptas biológicamente para determinados cargos políticos y afirmó que su capacidad para ejercer como juezas "podría ser objeto de estudio e investigación por parte de especialistas".
"Las mujeres están infrarepresentadas en el Parlamento, en la policía y en la administración pública, y ahora se les veta el acceso al Ejército", ha concluido Zayadin. "Las autoridades prometieron respetar los derechos de la mujer, pero sus actos contradicen directamente esas promesas. La plena participación de las mujeres, en todos los ámbitos y sectores, es imprescindible para construir un futuro mejor en Siria".