Archivo - Fotografía de archivo de varias personas en una calle de Omdurmán, en Sudán, en medio de la guerra entre el Ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) - Mudathir Hameed/dpa - Archivo
MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades de Sudán han cargado este jueves contra la comunidad internacional por su postura ante la guerra desatada en abril de 2023 y han criticado que los países y organismos se limiten a emitir comunicados, sin actuar, y a "intentar equiparar" a las fuerzas gubernamentales con las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), al tiempo que han destacado que, por contra, el Gobierno de España "está a la cabeza de quienes están en el lado correcto de la historia".
Amgad Fareid Eltayeb Idris, asesor para Asuntos Políticos y Diplomáticos del presidente del Consejo Soberano de Transición y jefe del Ejército, Abdelfatá al Burhan, ha destacado tras una "muy fructífera" visita oficial a España que "todavía hay muchas voces en la comunidad internacional que intentan equiparar a ambas partes y dicen que cada una debería comprometerse a esto o aquello, cuando el riesgo que representan las RSF es evidente".
"Este es el problema, la falsa equivalencia entre quienes defienden a la población de las atrocidades y quienes las cometen", ha argumentado en un encuentro en la Embajada de Sudán en Madrid, en el que ha resaltado que la elección "es muy clara": "Quién está del lado correcto de la historia y quién está del lado equivocado del fascismo, el genocidio y la barbarie".
"Han pasado tres años y dos meses. Ya basta. Esta ambigüedad genera complicidad, alimentando la continuación de la guerra porque crea impunidad para las RSF", ha explicado Idris, quien ha reseñado que el grupo "sabe que, sea cual sea el crimen que cometa, la responsabilidad recaerá sobre todos los implicados".
Así, ha manifestado que la comunidad internacional "debe despertar y dejar de fingir neutralidad, porque la neutralidad que se sitúa entre el agresor y la víctima no es neutralidad, sino complicidad". "Quienes nos piden que aceptemos ser asesinados, saqueados, violados y desplazados nos piden algo irracional", ha sostenido.
De esta forma, ha ahondado en que el hecho de que la comunidad internacional "se escude en la pasividad (...) es una de las razones por las que la guerra se ha prolongado". "Siempre habla de atrocidades cometidas, de violencia sexual, de genocidio. Sudán sufre la mayor crisis humanitaria. Sudán no sufre la mayor crisis humanitaria como resultado de un terremoto, un incendio o una inundación", ha argüido.
Por ello, ha alabado el papel de España, al que ha descrito como "un actor clave y comprometido, en apoyo los principios del Derecho Internacional". "Seguiremos colaborando con España y otros actores afines para garantizar la preservación del Derecho Internacional, la justicia y la igualdad entre todas las naciones", ha prometido.
Respecto a la postura de la UE, ha esgrimido que el bloque cuenta con 27 integrantes y ha reconocido que "a veces es difícil alcanzar un consenso sobre ciertos temas". "Algunos países de la UE son más íntegros y honestos que otros. España se encuentra a la cabeza de quienes están del lado correcto de la historia", ha aplaudido.
"Para todos los europeos, y específicamente para los españoles, y por eso creo que España está adoptando el discurso correcto sobre esto: conocen el riesgo del fascismo, saben que no se puede coexistir con el fascismo", ha argumentado, antes de trazar un paralelismo con la Segunda Guerra Mundial y el hecho de que los europeos "no pudieran convivir con el nazismo".
PASOS PARA LA PAZ
En este sentido, ha dicho que las autoridades "nunca" han abandonado las negociaciones. "El problema es que la comunidad internacional, o ciertos actores dentro de ella, quieren que participemos en un diálogo interminable sin un objetivo predeterminado, y el coste de esto es la muerte de más sudaneses", ha señalado.
"Queremos paz. Todos los sudaneses quieren que esta guerra pare. La razón de esta guerra es la existencia de una milicia de naturaleza fascista", ha subrayado el asesor de Al Burhan, quien ha apelado al "desmantelamiento" de las RSF y a declarar a la milicia como "una organización terrorista" y poner fin al apoyo militar y político que recibe.
En este sentido, ha sostenido que si las RSF negociaran sin apoyo externo y "el suministro continuo de armas", se podría avanzar hacia la paz. "Las RSF deben ser desmanteladas, y esto es posible pacíficamente", ha destacado, al tiempo que ha argumentado que el grupo "no tiene reclamaciones sobre gobernanza" y vive del "saqueo" de riquezas en las zonas que controla.
Así, ha advertido de que "muchos países están bordeando la complicidad en el genocidio que están perpetrando las RSF". "Sudán necesita ayuda para proteger a su pueblo del fascismo y la barbarie de las RSF. La ONU, en primer lugar, está traicionando el gran principio de la responsabilidad de proteger, acuñado por el difunto Kofi Annan", ha criticado.
De esta forma, ha alertado que la situación en torno a El Obeid, en la región de Kordofán, genera el "temor" de que "se repitan atrocidades como las ocurridas en El Fasher", donde las RSF perpetraron matanzas y abusos tras tomar la ciudad a finales de 2024 tras un año y medio de asedio. "Las RSF son la fuente de este riesgo, mientras que las Fuerzas Armadas sudanesas son las defensoras contra él", ha explicado.
RIESGO REGIONAL
Por todo ello, ha insistido en que las RSF "no buscan reformar el país, sino fragmentar el Estado", lo que "conlleva riesgos, especialmente para Europa". "No se trata solo de la migración y el movimiento incontrolado de personas, sino también de la transferencia de armas, armamento avanzado y tecnología, de las RSF a través de las fronteras hacia organizaciones terroristas como Boko Haram y el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM)", rama de Al Qaeda en el Sahel.
"Estos milicianos de las RSF son mercenarios, ya sean sudaneses o provenientes del extranjero, como Colombia y otros países. Estos mercenarios se dedican a esto por dinero, vendiendo sus armas a estas organizaciones terroristas. Poseen armamento avanzado capaz de desestabilizar el Sahel, el norte y el oeste de África, además del Cuerno de África, y representan un grave peligro para la seguridad en Sudán", ha explicado.
Así, ha manifestado que ante esta situación "no hay complejidades políticas" y ha agregado que "las RSF han estado asesinando gente en Sudán desde su creación", en referencia a las milicias 'yanyauid', creadas durante el régimen de Omar Hasán al Bashir, implicadas en el genocidio en Darfur a principios de siglo y germen de la actual organización paramilitar.
"Ahora siguen asesinando al pueblo de Darfur, incluyendo a todos los demás sudaneses, al servicio de otros amos. Así pues, el criminal es el mismo y las víctimas son las mismas", ha lamentado, antes de incidir en que diversos países de la región --entre ellos Kenia, Etiopía o Chad-- "traicionaron los principios" de la Unión Africana (UA) y la "solidaridad africana" al dar respaldo al grupo liderado por 'Hemedti'.
Por último, ha señalado que "no cree" que Estados Unidos "tenga un plan, un enfoque o una estrategia concretos para poner fin a esta crisis", lo que a su juicio explica por qué la mediación de Washington "no ha dado resultados". Sin embargo, ha reiterado que Jartum "acogerá con beneplácito cualquier esfuerzo serio, basado en una evaluación realista de la situación sobre el terreno, para ayudar a poner fin a este sufrimiento en el país".
"Sin embargo, cualquier intento de obligar al pueblo sudanés a aceptar la participación de políticos, militares o paramilitares en el derramamiento de sangre no será aceptado por el pueblo, y mucho menos por el Gobierno", ha dicho Idris, quien ha puntualizado que "la solución debe venir desde dentro y ser aceptada por quienes están dentro del país". "La responsabilidad del gobierno es con el pueblo sudanés, y con nadie más", ha zanjado.