MÉXICO, 22 Oct (EUROPA PRESS)
Un nuevo método ha revolucionado la producción de hidrógeno, haciéndola más rápida y sostenible, según revela un estudio publicado en Nature Nanotechnology. Este avance, liderado por el profesor Francesco Ciucci de la Universidad de Bayreuth, promete impulsar significativamente la viabilidad del hidrógeno como fuente de energía limpia.
El hidrógeno, el elemento más ligero y con una densidad energética excepcionalmente alta, se presenta como un candidato ideal para liderar la transición hacia energías más limpias. A pesar de sus numerosas ventajas, entre ellas la de ser un combustible sin emisiones, su producción aún enfrenta retos significativos, especialmente en términos de la intensidad energética requerida.
La descomposición electroquímica del agua, un proceso clave para obtener hidrógeno, se ve limitada por la lenta reacción de evolución del oxígeno (OER). Aunque el uso de catalizadores de metales nobles puede acelerar este proceso, los altos costos y la escasez de estos materiales plantean serias restricciones.
El equipo de investigación, con el liderazgo de Ciucci, propone una solución innovadora para este desafío. Su método utiliza iridio disperso atómicamente, combinado con dimetilimidazol e hidróxido de cobalto-hierro en una configuración geométrica especial. Este arreglo fuera del plano no solo mejora significativamente la actividad de la OER, sino que también logra un sobrepotencial excepcionalmente bajo y reduce la dependencia de los metales nobles.
"Al superar el desafío clave de la tecnología actual, nuestros resultados tienen el potencial de impulsar la transición global hacia soluciones de energía limpia", afirmó Ciucci. Esta innovación podría ser un punto de inflexión en la producción de hidrógeno, ofreciendo un método más eficiente, rentable y sostenible para su obtención.
Este avance representa un paso significativo hacia la superación de las barreras que limitan la adopción del hidrógeno como una de las principales fuentes de energía del futuro. La optimización del proceso de descomposición del agua no solo fortalece el caso del hidrógeno como alternativa energética limpia, sino que también allana el camino hacia una producción más sostenible y económicamente viable.