Procesión de la Virgen de la Almudena y el Cristo de Medinaceli en el Bernabéu - EUROPA PRESS
MADRID 8 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Virgen de la Almudena y el Cristo de Medinaceli han salido este lunes 8 de junio en procesión en el campo del Santiago Bernabéu, en un acto que ha congregado a cerca de 80.000 personas con motivo de la visita del Papa León XIV a Madrid.
El Papa ha participado en este encuentro organizado por la Iglesia diocesana de Madrid y las diócesis de Alcalá de Henares y Getafe, que representan a parroquias, movimientos, vida consagrada, sacerdote y agentes pastorales.
Las imágenes de la Virgen de la Almudena y del Cristo de Medinaceli han comenzado el paso cada una de un lateral del campo del Real Madrid, en torno a las 18.30 horas, uno de los actos que la presentadora Patricia Pardo ha calificado como "de los más emotivos de la tarde" y que ha arrancado una gran ovación por parte del público.
Decenas de costaleros han iniciado el paso después de la intervención del Papa en el acto al que ha asistido en la Catedral de la Almudena, que se ha podido seguir en directo desde las pantallas del Santiago Bernabéu.
Previamente, las decenas de miles de personas que han acudido al Estadio madrileño ha disfrutado de la actuación del artista Íñigo Quintero, que ha interpretado su canción 'Si no estás' sentado al piano y acompañado por las palmas del público.
Tras avanzar unos metros, la Virgen de la Almudena y el Señor de Madrid se han encontrado en mitad del Estadio y han proseguido su camino hasta situarse a los lados del escenario principal, donde han esperado la llegada de León XIV.
Más de 24.000 fieles de parroquias, más de 7.000 de asociaciones, hermandades y movimientos, otros 7.000 de comunidades educativas y en torno a 4.000 de la vida consagrada y el clero, junto a obispos, autoridades y representantes del Real Madrid, han completado un aforo que, según los organizadores, "refleja fundamentalmente la inmensa riqueza que tiene la Iglesia en Madrid".
El césped del coliseo blanco ha sido dividido en hexágonos en los que se han situado representantes de distintas realidades de la Iglesia: coordinadores de consejos pastorales, sacerdotes, vida consagrada y jóvenes.
Un trapecio ha acogido a unas 800 personas de las delegaciones de migrantes, pastoral social y Cáritas. En el escenario central, el Pontífice ha estado rodeado de un centenar de personas de las distintas realidades de la Iglesia de Madrid.