Archivo - Anthropic presenta sus nuevos modelos de IA Claude 3. - ANTHROPIC - Archivo
MADRID, 20 Mar. (Portaltic/EP) -
Los usuarios de la inteligencia artificial como Claude ven esta tecnología de manera positiva, como una herramienta que les puede ayudar a mejorar en productividad para tener más tiempo a nivel personal, pero desconfían de su fiabilidad y del impacto que tiene en el empleo y la economía.
Anthropic ha preguntado a los usuarios con cuenta en Claude sobre las "esperanzas y preocupaciones" que tienen con la inteligencia artificial, en lo que consideran que es "el estudio cualitativo más grande y multilingüe jamás realizado", que recoge las respuestas de 80.508 personas de todo el mundo, de 159 países y en 70 idiomas.
En base a sus respuestas, el estudio recoge que lo que la gente quiere de la IA es excelencia profesional (18,8%), transformación personal (13,7%) y gestión de la vida (13,5%), principalmente, en línea con el uso intensivo de esta tecnología en el trabajo y la productividad.
Subyace deseo de que la IA pueda mejorar su calidad de vida fuera del trabajo. "El uso de la IA para automatizar los correos electrónicos se convirtió, en realidad, en un deseo de pasar más tiempo con la familia", explica la compañía en el texto del estudio.
Sobre si estaban consiguiendo lo que querían con ayuda de la IA, el 81 por ciento de los encuestados respondió que sí, principalmente en las siguientes áreas: productividad (32%), asociación cognitiva (17,2%), aprendizaje (9,9%), accesibilidad técnica (8,7%), síntesis de la investigación (7,2%) y apoyo emocional (6,1%).
Por el contrario, lo que más preocupa a los usuarios de la IA es la falta de fiabilidad de esta tecnología (26,7%) y las repercusiones que tiene en el empleo y la economía (22,3%) y en la autonomía y capacidad de decisión humanas (21,9%). Para un 11 por ciento de los encuestados, la IA se presenta como una herramienta neutral, en la misma línea que la electricidad o internet.
"Lo que la gente espera de la IA y lo que teme de ella resultan estar estrechamente ligados", exponen desde Anthropic, que cita como ejemplo la existencia de "una tensión entre usar la IA para aprender y volverse tan dependiente de ella que se deje de pensar por uno mismo; y entre quedar impresionado por el juicio de la IA y, al mismo tiempo, sufrir las consecuencias de sus errores".
Por regiones, el estudio muestra que el 67 por ciento de los entrevistados a nivel mundial expresó una opinión positiva sobre la IA, siendo las personas en Sudamérica, África y gran parte de Asia las que ven la IA con mayor optimismo que las de Europa o Estados Unidos.
Anthropic considera que esta disparidad se debe a que "en general, las economías emergentes tienden a ver las nuevas tecnologías como una oportunidad de progreso, en lugar de una amenaza", pese a que en esos mercados la IA tiene una menor penetración.
Aun así, las preocupaciones sobre la falta de fiabilidad de la IA, la economía y la autonomía y capacidad de decisión humanas encabezan la lista en prácticamente todas las regiones, pero existen tendencias regionales distintivas.
Así, en América del Norte y Oceanía preocupan las deficiencias en la gobernanza de la IA (18% y 19% respectivamente), mientras que la principal preocupación de Europa Occidental es la vigilancia y la privacidad (17%), y en Asia Oriental preocupan más las implicaciones personales de su uso.
En África, el sur y sureste de Asia, y América del Sur y Central se observan mayores inquietudes en aspectos como la falta de fiabilidad y el empleo, en lugar de preocupaciones más abstractas como la gobernanza, la desinformación, la pérdida de sentido o el riesgo existencial.
La compañía asegura que con las declaraciones de los participantes en la encuesta han recogido "una idea de lo que la gente espera de la IA en general", lo que les ayudará en el desarrollo de Claude.