La celebración de eventos deportivos de gran magnitud como el Mundial de fútbol de Estados Unidos, México y Canadá provoca intensas reacciones emocionales entre millones de aficionados, gracias a su capacidad de conectar con mecanismos psicológicos profundamente arraigados en el ser humano, según el experto Mario Paños Gómez, profesor de Psicología del Deporte de la Universidad Nebrija.