La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) se ha atribuido el secuestro de cinco policías en el municipio de Tibú, en Norte de Santander, el pasado 6 de enero, y ha señalado que "se encuentran en buen estado de salud" y que se les brindará un "trato digno" y las garantías de seguridad correspondientes.